El fenómeno y sus enfoques

el-turismo-residencial-oportunidades-y-amenazas-32-638Si preguntas por ahí  sobre las urbanizaciones, los resorts y, en definitiva, toda esa masa de hormigón, ladrillo y balaustrada que se ha construido en el litoral mediterráneo, es claro que en general está mal vista. Para los ecosistemas naturales este uso ocioso del territorio es “una barbaridad”. Aunque en las poblaciones afectadas se nota una cierta nostalgia del boom, tanto por parte de los defensores como de los críticos de ese modelo de desarrollo.

De hecho, si en lugar de construcción dices “turismo residencial” la cosa cambia.  El turismo residencial es un controvertido término inventado desde la “oferta”, en las sociedades de acogida, y que es usado entre los investigadores para  describir precisamente los efectos de la urbanización derivada de ese turismo. Si  preguntas a los propios vecinos por este fenómeno no lo ven tan mal. Con esta legitimación social nos recuerdan que esa “industria” no sólo ha supuesto el enriquecimiento desproporcionado de algunos, también ha permitido la evolución y el progreso de la sociedad en general. Al usar la palabra turismo, la construcción masiva se asocia a la hasta ahora rentable industria turística que, por su lado, intenta desvincularse de ese “falso turismo” haciendo hincapié en que precisamente el paisaje, el clima y la naturaleza que degrada son sus recursos principales para hacer una aportación al empleo y la economía que no hace el negocio inmobiliario de venta o alquiler.

Pero dejemos estas controversias internas, aún falta tener en cuenta al que paga, el cliente, el comprador de esas casas. Se le ha llamado turista de invierno, migrante retirado internacional, y finalmente lifestyle migrant  o migrante de estilo de vida (muy usado en las migraciones norte-sur) y amenity migrant o migrante recreativo (muy usado en los resorts de montaña, lagos y espacios rurales). En los dos primeros casos, son veraneantes propietarios de segundas residencias y la opinión pública de que “esto no está bien” depende de tu relación personal con ellos. Porque cuando dejas de mirar desde arriba, con ojos de promotor o gestor del territorio, y entras en alguna de esas casas el juicio moral abstracto cae y sólo queda el relato de la vida de sus habitantes, su uso de la vivienda y del entorno que la rodea. Por eso son interesantes las dos últimas acepciones que se refieren a la “auto-realización y la búsqueda de una buena vida”. Se suelen usar cuando se investiga escuchando y dando voz a estas personas, preguntándose cómo sus elecciones nos pueden hacer ver el mundo de forma distinta.De los usos del suelo, el término municipal, la administración, la nacionalidad, etc, hacia las vidas e historias concretas de las personas y su relación con lugares concretos. Este giro del enfoque es clave en un mundo contemporáneo de territorios discontinuos donde se puede hacer juntos sin estar físicamente al lado.

La fragilidad de la aventura

Publicidad_Moraira-Plumbing-Heating-03Los tres enfoques mantienen una característica común de partida que luego se diluye en los estudios concretos: la exclusiva vinculación al ocio y el consumo de estos migrantes derivados del turismo. En el caso de la migración por estilo de vida, las investigaciones de O’Reilly sobre los británicos en la Costa del Sol muestran claramente que esto no es así: los ingleses expatriados trabajan y abren negocios allí donde van.

En el caso del enfoque del turismo residencial, investigaciones recientes de Huete y compañía sobre la reacción de los inmigrantes ante la crisis en España muestran que, en realidad, un turista residencial no es tan distinto al migrante económico. Aunque los flujos de entrada siguen siendo positivos, en ambos casos ha habido una salida masiva y una ralentización de las entradas desde la crisis. Es normal si pensamos que ambos tipos de inmigrante desean mejorar su calidad de vida y para ello las oportunidades económicas son importantes.

En línea con las aportaciones de O’Reilly (2007), la identificación de este subgrupo en el análisis también contribuye a desmitificar la idea de que los nacionales de países con índices de desarrollo macroeconómico más elevados que el español se establecen en España orientados por motivaciones casi exclusivamente ligadas a la esfera del ocio.

residential-mobility-trends-in-a-time-of-crisis-alicante-2013-13-638 Hubo un tiempo en que una casa en la costa se consideraba “una buena inversión” en sí misma para la clase media trabajadora española y más para la europea antes del euro (o, para los británicos, hasta la depreciación de la libra en 2007) y una especie de seguro social para los jubilados que, a la vez, les permitía huir del desagradable clima del norte de Europa y de los suburbios de grandes ciudades.  Algunos intrépidos se arriesgaron, quedaron encantados y abrieron el camino a un negocio inmobiliario que convirtió el apartamento en Torrevieja en una mercancía accesible.

De los 90 hasta el 2007, con cada vez mejores infraestructuras de transporte, migraban cada vez residential-mobility-trends-in-a-time-of-crisis-alicante-2013-14-1024más y, significativamente, más jóvenes. Ya no a jubilarse sino a vivir, a trabajar, como cualquier migrante… La diferencia está en el viajes, en que unos hacían una transicición más desahogada que otros. Burocrática, económica y físicamente.

Si miramos a los estudios de OReilly vemos que en realidad, muchos estaban en condiciones precarias. No habían venido tanto a aprovechar la coyuntura con sus inversiones como a construirse una nueva vida mejor. Y muchos no lo han conseguido porque resulta que esa vida mejor incluye una capacidad económica, por supuesto, y aquí es cuando vemos que esto es importante más allá (o más acá mejor dicho) de los jubilados y migrantes ociosos.

Las diferencias identificadas entre la respuesta residencial de los nacionales de los distintos países quedan subsumidas por un denominador común: la intención de dar por finalizada su «aventura» en España.

El sueño mediterráneo

Es bonito pensar que los migrantes son modestos pero auténticos aventureros que han llegado hasta el sureste con varias ideas locas en mente. Que vienen a experimentar con su vida en espacios que perciben como más libres, accesibles y confortables. Y es una pena que tantos no lo hayan conseguido. No sólo los extranjeros, tampoco los locales lo consiguen y “ni siquiera han estado por ahí”. Es una pena porque parece ser un buen modelo para un área metropolitana: libertad + accesibilidad + extravagancia + buen tiempo + oportunidades. Lo que falta actualmente en el sureste ibérico es la accesibilidad interna y, sobre todo, las oportunidades económicas. Entendidas no sólo como la generación de nuevos productos para el extranjero (que también) sino como las oportunidades que permitirían conseguir esa buena vida a los que están por aquí buscándola.

Partiendo de lo que ya ha ocurrido  podríamos preguntarnos qué es exactamente lo que quieren los que compran una casa aquí para vivir (aunque sea intermitentemente). Los que les han preguntado dicen que  intentan conseguir el sueño mediterráneo.

Y como las palabras deben significar cosas específicas, lo siguiente es preguntarse qué es el “sueño mediterráneo”. Porque hasta ahora creo que, entre todos, se ha construido al revés: lo que se buscaba era una vida mediterránea, lo que se les ofreció y/o demandaron fueron casas más o menos lujosas según sus ahorros y, después, según su capacidad de hipotecarse.

La vivienda era un producto de éxito y es un indicador interesante para las estadísticas pues lo recogen los organismos oficiales. Pero ahora ya no es un producto de éxito. De hecho es más bien algo que “les ata” (Huete los llama en sus textos house-bounded) como ha hecho también con la sociedad local. Pero la vivienda en propiedad es sólo una forma de acceso al mediterráneo, ha habido otras: hoteles, apartamentos de alquiler,… Y si repasamos un poco la historia, el Grand Tour que completaba la formación de los aristócratas, un viaje en el Orient Express, balnearios y palacios donde tomar las aguas,… Y luego en la sociedad industrial, los paquetes todo incluido de los tour-operadores y luego las semi-detached houses (bungalows o pareados) permitieron su acceso a la clase media.

Ahora que la clase media europea está en declive la respuesta sigue siendo ofrecer lo mismo a nuevas clases medias. Cada vez con menos margen, más degradación del entorno y sin darse cuenta que lo que los migrante buscan es otra cosa: la posibilidad de la vida al aire libre, cierta informalidad, buena comida y bebida, seguridad y tranquilidad económica y una comunidad real con la que vivir una vida enriquecedora, atrevida y comprometida. A partir de la tesis de Huete donde estudiaba las motivaciones de los turistas para quedarse y de varios artículos de O’Reilly, podríamos decir que estos son factores de atracción (pull) recurrentes:

  • Clima
  • Horas de sol al día y días de sol al año
  • Playa y paisajes privilegiados
  • Instalaciones recreativas y culturales
  • Clima que permite un estilo de vida al aire libre y gran sociabilidad
  • Estilo de vida saludable y tranquilo
  • Bajo coste de vida (que en sus lugares de origen o que en otros posibles destinos)
  • Impuestos moderados (que en sus lugares de origen o que en otros posibles destinos)
  • Menor coste de la vivienda (que en sus lugares de origen o que en otros posibles destinos)
  • Comunidad de extranjeros y asentamientos previos
  • Familiares previamente desplazados al lugar
  • Garantía atención sanitaria generosa y de calidad
  • Infraestructuras y alta accesibilidad (cercanía efectiva a donde están sus otras redes)
  • Visitas anteriores como turista satisfactorias (normalmente repetidamente)
  • Promoción turística atractiva en lugar de origen
  • Carácter de los locales (calidez, informalidad, vitalidad)
  • Fascinación por el sur y el mediterráneo
  • Seguridad al crimen y a catástrofes o enfermedades
  • Recomendaciones de otros
  • Posibilidad de hacer lo que no se atreven a hacer en su lugar de origen
  • Accesibilidad a servicios básicos como tratamiento de aguas, residuos y electricidad

Y estos los factores de expulsión de sus lugares de origen (push):

  • Huyen de la claustrofobia de las áreas metropolitanas
  • Polución
  • Inseguridad y crimen

No pretende ser una lista completa, sólo he ido añadiendo según las lecturas, intentando recoger los factores de la forma más concreta posible. Lo que queda claro es que la propiedad de una vivienda no parece una razón en sí misma, es más bien como el ticket que permite subirse a la noria. Así que quizá sea ya el momento de pensar propuestas alternativas de acceso al sueño mediterráneo.

arquitectura_javea_lambertEl “producto casa” no sería desde luego el ticket de entrada, sino lo que se puede hacer en ella. Cuando los Lambert dibujaban los arcos de los riuraus  lo que les interesaba no era el arco como elemento compositivo, tampoco el estatus que les daba “poseerlo”, sino la forma en que enmarcaba una vista encantadora.

El centrarse en las affordances es también una tendencia para los individuos del S.XXI: más abiertos a compartir, nómadas digitales y urbanos, precarios pero exigentes, intrépidos pero acostumbrados a cierto confort, sin capacidad de ahorro pero creativos, buscando trabajos inspiradores y experiencias culturales, con ganas de colaborar pero miedo a comprometerse, con ganas de celebrar…

Reimaginar el sueño mediterráneo en lugares como el sureste ibérico, tan construidos para antiguos paradigmas tendrá desventajas claras. Pero frente a los “destinos vírgenes” estos “destinos maduros” (ya no tan bonitos, ya no tan exóticos, ya no tan limpios) tienen una ventaja nada desdeñable para lo amantes de la libertad que suelen ser los migrantes: la tradición democrática y una menor desigualdad económica y social.

Lo mejor de este posible “nuevo plan de uso y negocio para el mediterráneo” es que puede ser, por fin, distribuido. Los primeros hoteleros, aunque de pequeña escala, dependieron de los tour-operadores que manejaban la demanda (ver Gaviria). Los promotores y las administraciones municipales ya sabemos cómo se necesitaban unos a otros para sus urbanizaciones masivas. El nuevo mediterráneo puede ser construido con la intervención de muchas y distintos emprendedores, volviendo a una tradición urbana más democrática. De nuevo, el ser una zona ya urbanizada y, en este caso, muy fragmentada es una ventaja para esta reconstrucción colectiva y emergente respecto a otros lugares más inaccesibles y centralizados.

Por dónde empezar

el-turismo-residencial-oportunidades-y-amenazas-16-638De nuevo basándonos en Huete y O’Reilly y en libretos de publicidad, y otras observaciones personales hemos hecho una lista de lugares clave para el sueño mediterráneo en el sureste que se podrían comenzar a repensar. De nuevo una lista que sólo sirve para empezar:

Lugares clave:

  • playa, campo de golf, mercadillo y rastro, terrazas de cafeterías, paseos, jardín, excursiones turísticas, chiringuito,…
  • centros de salud, médicos particulares, hospitales, aseguradoras,…
  • club social de la urbanización, asociación deportiva, gimnasio, el centro de voluntariado, asociación cultural,…
  • bar, discoteca, fiesta de pueblo,…
  • agencia inmobiliaria en destino, agencia inmobiliaria en origen, casa del familiar o amigo, agencia turística en país de origen, web de aerolíneas de bajo coste,…
  • bancos, abogados, empresas de servicios especializadas, comercios internacionalizados, restaurantes, invernaderos, tiendas de materiales y decoración, clínicas veterinarias, farmacias y similares, clases de idiomas,…
  • aeropuerto, estación de tren, transporte público,…
  • ayuntamiento, notarías y similares,…

8 comments on “La reconstrucción de los lugares del sueño mediterráneo

  • Hola Ester! me ha gustado mucho tú reflexión sobre el turismo mediterráneo, que aunque lo focalices hacia el sureste peninsular, creo que es completamente trasladable y aplicable a las Islas Baleares.
    Así como ibas describiendo los diferentes motivos que atraen a europeos a la costa mediterránea en busca de ese sueño, he visto representado a muchos de los clientes que tenemos en el despacho. Creo que a diferencia de alguien de nuestro mismo país, cuando alemanes, suecos, o ingleses se embarcan en ese cambio de vida y se proponen “mediterranearse” lo hacen con una sensibilidad diferente, y quieren la experiencia completa. Como lo decías sobre los arcos de los riuraus y su cometido como marco de una vista encantadora, que en mi imaginación eran el acompañamiento perfecto para un desayuno con productos de la zona, la música de las fiestas del pueblo de fondo y vestidos en cómodos camisones blancos comprados en esos rastrillos que mencionas en la lista.
    ¿Pero no debe ser ésto lo que busca mucha gente cuando se va a vivir e otro país y quiere el “full package” de la experiencia? ¿No debe haber ya algún antiguo destino turísticos que haya puesto en valor todo eso y que pueda servir de ejemplo a las regiones de la costa mediterránea?
    Aquí por lo menos, creo que la palabra “desestacionalización” (¿?) es la que se ha llevado el gato al agua, pero como término, sin que nadie se pare a pensar o a reflexionar como tú has hecho que tienen para ofrecer éstas regiones, y solucionándolo todo con palacios de congresos (me alegra que no salga en tu lista de lugares XD) y equipamientos varios vendidos como el remedio definitivo para “luchar” contra la idea sol y playa. ¿Y que tiene de malo la playa en invierno? ¿O acaso no tiene su encanto pasear un día lluvioso de invierno entre torres de hormigón, miles de balconcitos vacíos, y terrazas y locales comerciales forrados en plástico?
    Ahí lo dejo, que me lío 😉

    Un abrazo!

    • Gracias Juanma! No he estado aún en Baleares, pero imagino que aplica. Por lo que he leído hay algunos que achacan esa estacionalidad de la que hablas a haber rechazado la construcción masiva de viviendas… Una visión muy oportuna para un promotor 😉 En general los congresos y otro tipo de atractores que se promueven desde la administración son estrategias para favorecer la ocupación hotelera en temporada baja. El empresariado de hotel y el de urbanización son normalmente distintos.

      Aún son primeras ideas pero cuando hablo de “sueño mediterráneo” creo que sería una alternativa a la idea de “sueño americano”. Y que no sólo aplica en el “mediterráneo” como zona geográfica sino en los lugares de clima tan confortable que las personas antepondrían el bienestar a ganar muchísimo dinero por ejemplo. Es como si el clima templado democratizara el bienestar no sólo a los muy ricos. Por eso me pregunto si con la construcción de casas lujosas (o sus equivalentes para la clase media que intentan parecerlo) no estamos haciendo lo contrario a la idea de sueño mediterráneo 🙂

      Ejemplos que hagan lo contrario ahora no tengo, ¡pero encontraremos!

      ps: la playa en invierno me encanta!!

  • Desde luego que la visión del promotor del artículo que me pasas creo dista mucho de la realidad… XD. Con este comentario entiendo aún más a lo que te referías con el artículo. Aunque yo personalmente trabajo en la rama de los que se compran la segunda residencia, siempre un casoplón, si que percibo ese sueño mediterráneo. Lo tenemos con los suecos que se han “asentado” en un barrio de pescadores de Palma, o los ingleses que están ocupando y reformando viviendas del centro histórico de la ciudad, y hacen vida aquí, o se jubilan aquí como un par de casos que conozco. O incluso rusos, en el suroeste de la isla, como un amigo que ha sacrificado un mayor sueldo en Moscú por un sueldo más modesto, pero a cambio dice disfrutar de un mejor clima, un mejor panorama político, más ocio, y mentes más abiertas 🙂
    Es un tema muy interesante 😉

    PD: A lo de no haber estado en Baleares se le puede poner solución que aquí tenéis casa!

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