discoteca_kuEste fin de semana hemos pasado las veladas en un ovni bailando con grupos variopintos del panorama garage punk rock en el Funtastic Dracula Carnival. Las mañanas y tardes las paseamos por las playas, los bares y las excéntricas tiendas de la ciudad o las entretuvimos en el hotel haciendo lo mismo que la mayoría de turistas: disfrutar del sol, leer o jugar en las hamacas y aprovechar la happy hour del bar. Un plan perfecto de descanso, ocio y diversión en el lugar más adecuado para él: Benidorm.

Si en el post de ayer hablaba sobre revoluciones y posibles espacios de experimentación, Benidorm es, sin dudarlo, un lugar donde la gente experimenta con sus cuerpos, sus formas de vestir, habitar, pasarlo bien,… Pero no es un espacio revolucionario sino una vía de escape. O, como Iribas lo explica, cubre el papel de la fiesta campesina perdida: “que suponía un momento de ruptura de la vida laboral asociado al despilfarro programado, donde la gente subvertía ciertos órdenes del mundo establecido a través de una bacanal, para luego volver a la cotidianidad. Esa bacanal estaba compuesta de tres elementos: alcohol, danza y sexo furtivo. La industrialización, con su monótono calendario continuo, rompió esta fiesta, que no ha tenido sustitutivo hasta que se les ha ofrecido Benidorm y otros destinos similares que ofrecen precisamente alcohol, danza y sexo furtivo. Y como estos lugares dan respuesta a una necesidad antropológica insatisfecha, tienen ese éxito que tantas sospechas provoca.”

The Sex OrgansSegún Iribas, el turista que más aprovecharía el potencial experimental de Benidorm es el turista de masas. No el veraneante, siempre quejoso, ni el viajero, que mantiene la distancia. Pero el turista de masas luego vuelve a su casa, a la cotidianeidad. Bueno, no siempre. Está el turista o migrante residencial que se queda a vivir en el destino turístico. A Iribas no le interesa este personaje porque ya no es cliente de la industria turística para la que él trabaja. A nosotros sí, aunque no todos claro. Nos interesa el lifestyle migrant que aprovecha sus rarezas de todo tipo y las convierte en la base de su autonomía económica y de su revolución personal. Una experimentación prolongada en el tiempo y cotidiana que, en algunos casos, construye situaciones no tan precarias, duraderas en el tiempo y tan exitosas como la fiesta del Funtastic.

Claro que hay personas así en todas partes, nuestra hipótesis es que las movilidades derivadas del turismo han concentrado a muchos de estos revolucionarios cotidianos en el sureste ibérico por lo que es un lugar perfecto para aprender de ellas: ¿cuáles son las armas más efectivas de su revolución? ¿tienen que ver con el habitar y construir su entorno? ¿qué nuevos modelos se derivan de sus propuestas?

3 comments on “Experimentos derivados del boom turístico

  • Hola Ester!

    Yo últimamente también me fijo en algunas de esas “revoluciones deseables” en las formas de habitar traídas por nuestros vecinos del norte de Europa cuando se instalan por aquí (que no sólo en la primera línea de la playa, la huerta más tranquila también les triunfa). Por ejemplo, han traído las “Charity Shops”, esas tiendas de cosas de segunda mano montadas por asociaciones que quieren recaudar fondos por alguna causa. En España las podemos encontrar pero no son ni tan habituales ni suelen ser para cosas como los “amigos de los gatos callejeros”;). Son ejemplos de iniciativas de autogestión de una comunidad por algo a lo que le tienen afecto. Otro lugar donde mirar son los espacios comunes de sus urbanizaciones, donde suelen compartir muchas más cosas, las decoran entre todos, montan bibliotecas con libros cedidos por miembros de la comunidad, preparan los espacios para poder dejar las bicicletas cómodamente…

    En fin, todo un mundo que observar, así que seguiré esta investigación 😉

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