milano2_jaqueAndrés Jaque ha ganado el León de Plata de la Bienal de Venecia al Mejor proyecto de investigación con su trabajo Sales Oddity. En él nos cuenta cómo la televisión tuvo un papel institucionalizador de nuestras vidas haciéndonos consumidores, trabajadores e igualando nuestro horarios y deseos de una vivienda equipada.

Es un repaso a las figuras, asociaciones, empresas internacionales, infraestructuras y proyectos que hicieron realidad el proyecto de pasar de la Europa de la posguerra a un mundo global corporativo. Quizá no sea una historia nueva, pero cómo la cuenta Jaque es distinto, no sólo por sus gráficos multicolor. Localiza uno de los puntos neurálgicos de la historia y pone como protagonistas, no a la clase media, producto de estos cambios, sino a una clase alta de trabajadores especializados, “los números uno” que trabajaban en la producción (en el sentido televisivo) de la nueva Europa y encarnaban en sus vidas en el complejo Milano 2 las aspiraciones inalcanzables para la clase media, que tenía que conformarse con la ciudad ‘real’,  mirar la tele y participar en algún concurso.

Con este trabajo entendemos mejor figuras como la de Berlusconi, constructores de paraísos en medio de la nada gracias a la nuevas herramientas de financiación y de desarrollo inmobiliario, influencia de amigotes mediante, para convertirse, gracias a la televisión, en la única ideología posible. Saca una sonrisa el imaginar los equivalentes nacionales o regionales mientras se lee la transcripción del vídeo que se presenta en la Bienal.

El affair de Jaque con la televisión está siendo muy fructífero, empezó con el mando a distancia, siguió con casas para magnates y ahora, consigue explicarnos a nosotros mismos y nuestros sueños con la historia de los platós de televisión de Milano 2. Un compleo residencial con pistas deportivas y tesoros escondidos pensado para reproducir a “los números uno”. A esto Jaque lo llama “urbanismo transmedia” y lo explica así: “si el urbanismo de Milan construía espacio y organizaba a la sociedad en clases sociales, Milano 2 construía ventas y organizaba a la sociedad en públicos objetivos de consumo”. Y no es metafórico, según él, en Milano 2 podías ver a las celebrities jugando al tenis o incluso en sus viviendas en planta baja. Ahora, por facebook e instagram podemos ver las estaciones cambiar y a los famosos habitar sus viviendas de espacios abiertos.

Mientras nos cuentan que, con las nuevas tecnologías, la posibilidad de ser un “número uno” se han democratizado y, con un poco de dedicación y gracia para las fotos, cualquiera puede ser una pequeña celebridad entre sus seguidores de facebook, nos sorprendemos con la extrañeza de una vida que, literalmente, nos han vendido.

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