bestias_sur_salvajeCuando alguien quiere imaginar vidas o posibilidades alternativas, que al final es para lo que sirven los relatos, puede contar historias de personajes y paisajes lejanos, puede irse al pasado o al futuro, o puede inventarse un mundo paralelo.

Esto útlimo es lo que hace Bestias del Sur Salvaje, que fue el hype de 2012, pero de la misma sutil manera en que también lo hace Wes Anderson. Así sus personajes pueden desarrollar su historia en un entorno que nos resulta ciertamente familiar y casi comprensible porque algunos detalle o estilizaciones lo alejan lo suficiente de nuestra realidad como para poder mostrar esas posibilidades alternativas sin tener que lidiar con todo el peso de la realidad, o mejor, de lo que ya nos han contado de esa realidad.

En Bestias… ese entorno “imaginario” incorpora muchas (quizá demasiadas) controversias que nos hacen temer por el desarrollo de la historia.  Por ejemplo, lo que más me tuvo en vilo durante toda la película es si iba a acabar siendo una peli “mística” y moralista sobre el cambio climático. Pero no lo fue… A otros parece que les molesta la apología de la pobreza o del buen salvaje (1, 2) que resulta de cierta manipulación sensiblera. También se la juega con los estereotipos y es cierto que no sale tan bien parado como lo hacen otros sureños que nos encantan.

Y aunque no salga del todo bien, el jugársela con esos temas es lo que la hace un “relato libertario”.

Aún tratando temas controvertidos consigue alejarse del buenismo. Mostrándonos la vida en la bañera explora un entorno y formas de vida asociados a él que, aunque presentado de forma mágica, no nos resulta totalmente deseable (al contrario que los deliciosos universos de Anderson). Lo que muestra son otras formas reales y posibles de relacionarnos entre cosas y personas y esos personajes se atrincheran en ellas porque así es como quieren vivir. Pero no está haciendo una propuesta universalista ni creo que defendiendo que esa forma de vida deba ser “protegida” pues muestra efectos colaterales en esa elección en los que es muy difícil que nos pusiéramos de acuerdo, ¿deberían crecer las niñas en ese entorno?

La obra de teatro de Lucy Alibar, en la que está basado el guión de la película, es precisamente un intento de explicar que existen otras maneras para la relación entre padres e hijos en su caso, que se están quedando sin espacio, ni siquiera en nuestra imaginación:

The reason I even wrote the play to begin with, and where it all started was, my dad was really sick and I was up in New York. I think it was trying to explain his parenting or our relationship. It might even be a rural thing vs. an urban thing, I don’t know, but Southern men yell. They break sh*t when they’re angry — you know, sh*t gets broke! And I think a lot of people just didn’t get that about my dad, and they were like, “Well, he shouldn’t yell, he shouldn’t have hit you.” I think maybe it started from me defending my dad a lot to people who didn’t even realize they were criticizing him, but were maybe criticizing his way of parenting. Then, growing up in the South, you have this real ear for other peoples’ stories. People talk in stories and you just find out a lot about other peoples’ business.

Como decía Javier hace poco, necesitamos leer más libros y ver más películas y series como esta que amplien nuestra imaginación, en este caso, la imaginación de lo habitable.

5 comments on “Las bestias del sur salvaje también tienen casa

  • Fantástico post, amiga. Claro y conciso. Explicas algo muy importante para tener en cuenta al observar nuestro alrededor! Gracias por escribir así…

  • Mola poder leer reflexiones desde diferentes personas y momentos sobre una peli, me refiero, sobre un relato concreto. Cuando la vi la puse en mi blog de referencias, con enlaces a algunas otras personas que habían hablado de ella (ya está este post tuyo y uno de los enlaces que pones). Una de las cosas que yo más valoré fue la tensión que existe entre la realidad y la fantasía, que no es habitual para mí en el realismo mágico…y que lo hace mucho más emocionante porque, como dices, te permite imaginar sin todo el peso de la realidad, pero a la vez confrontándote a sus consecuencias y controversias, en este caso señalando a la existencia de otras formas de habitar que al no consideradas “civilizadas” no son permitidas, no son posibles en el imaginario social. Y sin embargo, al menos en un punto de sus vidas, estas formas de vida han sido elegidas y defendidas por sus habitantes.
    Oye, un ciclo de cine rururbano para un futuro?

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