medieval-stonersEn el post anterior, se desató un debate muy interesante. Se ve que “el Dónde” es un tema que, como dice mi tía, “ens toca la llagueta” a muchos. La verdad es que de ahí viene escribirlo y, aunque al principio me arrepentí un poco (ese sentido del ridículo que tengo que curarme, sí), ahora estoy muy contenta de todo lo que hemos “fijado” gracias a todos los comentarios.

Que ya lo sabíamos de antes… pero parece que siempre quedan cosas que se nos cuelan en la mente y no nos dejan hacer tranquilos. Como ese “viejo aventurismo racista burgués de siglos atrás” del que hablaba Pablo, que al que se queda le provoca ese gusanillo de nos ser lo suficientemente intrépidos que comentaba con Laura, y esa sensación por la que te preguntas si estamos haciendo lo que nos gusta o estamos aguantando.

Egos y películas de aventuras a parte, la reafirmación que pretendía en ese post se puede resumir en la frase de Mayra: se trata de ser capaz de construir a tu alrededor. Como ella explica:

El valor de quedarse o de irse es reinventarse, es hacer cosas con valor, cosas nuevas e interesantes para nosotros y nuestro entorno, es ser capaces de hacer lo que nos gusta y como nos gusta sin seguir parámetros ajenos favorecedores de 3 -3 amigotes de cuarta-.

Así que la próxima vez que alguien nos cuente que alguien toma un avión sólo desearemos que no sea para disfrazar el aguante en un halo de exotismo, sino para reinventar su mundo a la vez que construye su paisaje.

16 comments on “Construir alrededor

  • Llego tarde para malmeter (jejej) pero, quería dejar constancia que me parece muy interesante el debate surgido a raíz de tu post y sí, vale la pena vencer ese sentido del ridículo que aparece en algunas ocasiones cuando se está tramando un post. Yo tengo esa sensación encontrada, entre aguantar o ser intrépido, sobre la zona de siempre o lo “exterior”, aunque me apetece cada vez más despejar y conocer lo segundo. Creo que, independientemente del debate, es enriquecedor conocer distintos paisanajes, distintos haceres con valor, distintas conversaciones.

    • Qué bien Juan! Ayer al leer tu comentario vi claro cuál es el centro del debate y el “malentendido”: como decía en el primer post, el tema no se trata de quedarse o irse, sino de aguantar o no. O sea, puedes cambiar tu sitio de residencia pero seguir aguantando los mismos males. O quedarte y aguantar,… O no aguantar en ningún sitio 🙂 Para mí, lo importante, que a veces se nos olvida, es construir nuestra vida de forma que sea interesante para nosotros y su entorno, donde sea.

      Luego esta el otro asunto, el de que donde sitúas tu actividad sea un sitio más propicio a que encuentres gente y cosas alrededor de las que construir, que es sobre el que divagaba 😉

  • bueno bueno.. este mismo debate ha surgido esta tarde con una amiga, y tambíen aplicado a los temas amorosos.. tendencia a buscar pareja en tu entorno, tendencias hacia el cocooning encontrado y formas de afrontar todo esto.. el debate está abierto, nada concluido.. a ver si me animo a algún post 😉

  • “… la próxima vez que alguien nos cuente que alguien toma un avión sólo desearemos que no sea para disfrazar el aguante en un halo de exotismo, sino para reinventar su mundo a la vez que construye su paisaje…”
    Lo mismo debería esperarse de los que “se quedan”. En todo caso, lo que uno pide a las personas que admira y quiere es que hagan cosas con sentido, con miras amplias que permitan ampliar territorios para que podamos jugar todos los que queramos 🙂

  • Creo que ayudarían un par de cosas de lenguaje, empezando por reconocer que el que se va, está dejando de «aguantar». Evidentemente cuando vas a algún sitio descubres nuevos problemas también, a veces ni siquiera podrás establecerte el tiempo que pensabas porque te cogen de nuevas y no los puedes vencer.

    Pero si algo no hace el que se va es «seguir aguantando» «a los de siempre» ni «lo de siempre», osea lo establecido en el lugar del que se va.

    Por eso pretender que lo que hace el que se va -o una cantidad significativa de ellos, de nosotros- es «disfrazar el aguante en un halo de exotismo» es un giro que contribuye poco y es en el mejor de los casos derrotista, dando a entender que ahí «fuera» todo es igual y solo cambia el decorado. Pero no. No lo es. De hecho un sitio puede ser estupendo para nuestro hacer una temporada, nefasto otra y luego ser interesante otra vez.

    Y luego insistiría en que el país es un objeto, el paisaje es un objeto estético y las relaciones son con sujetos reales. Así que en realidad uno cuando se mueve por estas cosas -trabajar, aprender, hacer lo que quiere hacer- no se queda ni se va por el paisaje, ni siquiera por el país (el territorio de su comunidad real), ni tan solo por el paisanaje (los paisanos que viven en el país) sino por cómo valora riesgos y oportunidades.

    Y creemé, a los nómadas si algo no nos influye ni nos atrae es el «exotismo» (no somos nostros los supuestamente exóticos?). Somos bien conscientes de que en cada lugar nuevo que llegas tienes que partir de cero, ganarte un espacio, contarte, ganarte la valoración… es un reto muy alto en cada lugar y en cada ocasión, no una banalidad ni un camino facilito por trillado.

    • Muy buena la de “no seguir aguantando”, es verdad que por lo menos cambias de cosas y que eso es muy muy sano a veces. Aunque Caro nos diga que no es bueno, es verdad que en todas partes se aguanta, porque en todas cuecen habas

      Sobre lo del paisaje me gustaría insistir… pero lo haré en otros posts, con más madera 😉

      Lo que es seguro es que si estos posts “enjuiciaban” a alguien (que ya digo que no, se trataba de un recordatorio personal) no es a los nómadas que construyen alrededor suyo allá donde van.

      • Vi el “aunque Caro nos diga” y me ruboricé…
        La verdad es que yo vi los de los posts y comentarios como lo que dices y desde ahí traté de aportar.
        Más de una vez, me enfrenté a discusiones entre “los que se van” y “los que se quedan” por distintas razones. Creo que es una discución vacía, porque tiende a cristalizarse. Por eso pongo el foco en el sentido y no en el aguante. Porque siempre hay situaciones en las cuales hay que aguantar y eso es cuando no hay opción. Y la cosa va de construir opciones todo el tiempo, opciones con sentido, en un tablero grande de Go 😀

        • Sí que es una conversación vacía… Y contra ella era el primer post, porque a veces nos hacen ver: “Ah! tú aguantas aquí?”. Y para nosotros no hay aquí o allá. Estamos empezando algo a nuestra medida empezando por nuestro entorno conocido (otra discusión sería si es la mejor decisión) porque aquí es donde más oportunidades y menos riesgos tenemos mientras vamos definiendo metodologías y haciendo nombre y agenda.

          Y por eso agradecí tanto tu post sobre el aguante! al nombrarte aquí quería dejar constancia de que, aunque parecía que el tema se alargaba, ese post había calado y merecido la pena. Sabemos que todos aguantamos pero lo ideal sería no hacerlo porque como tú dices, no aporta nada “de además”, como mucho, aprender evitar esa situación la próxima vez. Si te ruborizas que sea por que queda ya grabado afuego como sabiduría neoveneciana 😀

          Por otro lado, aunque haya habido ciertas malentendidos encadenados…, me alegro de estos posts porque creo que han servido de, como decirlo, “terapia de grupo”. Es un tema espinoso porque al haber cambios migratorios todos ganamos y perdemos cosas, los que cambian de sitio, que dejan atrás lo que no les gustaba pero también cosas que sí, y los que no lo hacen también.

          Sólo me gustaría que todos esos amigos que se van (y en especial los que sé que construirán a su alrededor) tuvieran su blog para que pudiéramos tener conversaciones como ésta que nos hacen crecer juntos.

          ¡¡Un abrazo!!

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