calentador_solar_diyPeter H. Diamandis escribía un artículo interesante sobre cómo bajar los costes en la producción gracias al open-source, basado en una entrevista a Chris Anderson, conocido por su trabajo como editor de Wired y, recientemente, por su libro Makers: The New Industrial Revolution cuya publicación coincidió con los principios de sus nueva empresa de fabricación de drones open source, apoyada en la comunidad DIYdrones de la que también es fundador. Apunto todo esto porque de los 5 puntos a tener en cuenta en la fabricación p2p que propone, los 2 últimos son, en mi opinión los que realmente marcan la diferencia cuándo estamos hablando de negocios basados en el hardware libre y en el Extreme Manufacturing:

  • El open-source rompe las ventajas regulatorias. Como los permisos para vuelos de pruebas que si eres amateur no necesitas.
  • Los problemas de responsabilidad desaparecen. Si vas a comercializar productos para el usuario final necesitas una serie de certificaciones de las que estás exento si vendes a bricoleurs.

Como dice al final:

El open-source es como la carta “salir de la cárcel sin pagar” del Monopoly para las (¿putas?) barreras de entrada que hasta ahora han frenado la innovación. Por eso, las grandes industrias militares aman la regulación. Cuantas más reglas, mejor, porque tienen un ejército de abogados

Este as en la manga es lo que queremos que sea el Sistema Dinamo para la construcción. Y por eso hablamos de componentes (fijáos que al principio eran complementos y ya vimos que estábamos siendo poco ambiciosos) y no de edificios completos (lo cual nos permite, no en todos los casos, salvar el monopolio sobre la construcción que tiene establecido el estado a través de arquitectos, ingenieros y otros técnicos) y por eso lo hacemos open-source y publicamos todo en la wiki y queremos trabajar con usuarios u otros profesionales que sean también bricoleurs.

la imagen es de nuestro calentador solar DIY que ya está en marcha!

13 comments on “Open-Source: un as en la manga para los negocios

  • ¡Genial! Preguntaba en la lista por cosas como esta hace un rato, pues no había podido sentarme al rss todavía. Lo tengo en cuenta y sigo alimentando drafts…

  • Me parece muy interesante esa sutil distinción entre usuario y bricoleur como cliente a quien se dirigen los productos. Permite abrir ese espacio, esa zona autónoma “temporal” o “permanente”, en donde las prácticas se escabullen de las regulaciones rígidas que impiden el movimiento. Sería ver ¿cómo se manifiesta un bricoleur y qué lo diferencia de un usuario final tipo? Y ¿dónde está el resquicio para poder planear esos marcos de trabajo?
    ¡Grandes posibilidades surgen de este post!

    • Con tu comentario acabo de ver ante mis ojos la magia de lo que les contamos a las artesanas en la Ruta. Que cuando empiecen a pensar en su posible negocio todo tiene que condicionarse al cliente, porque ese no es alguien extraño a tu negocio, es en quien vas a estar pensando todo el tiempo (¿le gustará? ¿tendrá suficiente dinero para pagarlo? ¿tendrá habilitada esta forma de pago? ¿entenderá esta palabra?… así hasta el infinito) y no como algo malo sino pensando “¿con quién quiero compartir yo esto que me gusta tanto hacer?”

      Cuando escribí el post pensaba más en nosotros como productores del Sistema Dinamo, son nuestra carta del Monopoly para pasar del monopolio ;), pero ahora se me hace totalmente evidente que tenemos que buscar a esos bricoleurs y trabajar para con ellos.

      Supongo que depende de por dónde queramos empezar (la campaña crowdfunding/preventa para un producto como pensábamos u otra cosa) tenemos que ir a buscarlos a un sitio u otro.

      Y lo mismo con los resquicios, con el muro trombe serán unos y con el calentador solar otros…

      ¡Vamos allá!

      • qué guay! cuando queráis hacemos sesión de trabajo para definir un buen mapa de públicos y formas de crear vínculos con ellos. en definitiva, aplicar una capa comercial/relacional a estos sistemas dinamos..

        por cierto, me ha encantado lo de que Chris Anderson fue a contratar a un adolescente de Tijuana (donde tiene sede la fábrica de drones), eso sí es romper con el sistema tradicional de contratación y mola cuando dice por qué: “quería crear una empresa de robótica de código abierto en un espacio inexplorado con recursos de bajo coste y los estudiantes del MIT y Stanford son probablemente genios, pero probablemente no conocen todas esas cosas”.

        Tirando de comunidad real y de fuente abierta.

        • Genial! vamos a dedicar unas semanitas a pensar bien por dónde comenzar (y a avanzar el resto de cosas que tenemos entre manos) y silbamos! 😉

          Sí, por ahí leí algún reportaje entero dedicado a esa historia con el mexicano, a ver si lo encuentro, que podría ir en cualquier presentación para esos proyectos p2p que queremos lanzar…

          “Tirando de comunidad real y de fuente abierta” es un buen eslogan 🙂

  • Pues para mí, que veo a Diamandis como un personaje un tanto gris, el discurso de:

    “Now, it turns out that this teen, Jordi Muñoz, was the perfect person for the job. This job didn’t require a PhD-quality drone engineer”

    me suena a infravalorar todo lo opensource como una segunda marca automáticamente, aunque seguro que no le falte razón con que los del MIT sean unos cenizos. Y esto se puede ver en otros comentarios del hombrecillo, como cuando dijo en un seminario hace poco que “partes” del ARKYD podrían desarrollarse en OS.

    En general me suena al discursito rancio instrumentalista de todo lo open frente a lo libre que peca un poco de una instrumentalización del hacker a través del startupismo molón californiano que a mi me deja un gran regusto a neoliberalismo progre.

    Eso sí, misteriosamente comparto los 5 puntos y esperamos ver esos proyectos “tirando de comunidad real y fuente abierta” 😀

    • Jiajs, sí, lo descubrí en ese post y su página me echó para atrás, por eso no la enlacé.

      Sobre la instrumentalización, bueno, no sé si el caso de Anderson (más rezón para buscar el enlace que hablaba de que México era el sitio para producir open-source), en general ocurrirá en las startups, pero es lo que pasa con lo libre (mira Google) que todos pueden usarlo, cada uno a su manera. Quizá lo que quedó instrumental es el título de mi post…

      Lo que me gustó del artículo es que tiene una visión económica del trabajo en open-source, no es “por amor al arte” y creo que eso es bueno y que por eso estamos de acuerdo con los puntos, no es tan misterioso 😉

      • Con instrumentalización me refería a que todo este ambiente startupista no deja de ser ese ambiente “guay” para el que nos formó el toyotismo: necesitar trabajar para proyectos grandes y con glamour en equipos de trabajo que parecen un anuncio de Benetton -lo que lo vuelve guay “per se”-, ah y porque nos permite comprarnos un coche caro y viajar a costa de la empresa: “no como en una pyme”.

        El startupismo me parece un intento de mantener las escalas y el poder de las mismas haciendo creer a grupitos pequeños que están autoempleándose y sacando un monton de “pequeñas empresas” -con muchos millones de capital- que saltan a los medios y los concursos de innovación como “empresas molonas”. Aunque oye, quizá sea un proceso evolutivo hacia la destrucción de los gigantes.

        ¿El título de tu post instrumentalista? Nada más lejos, es esa verdad que tanto nos gusta escuchar 🙂

        • Releyendo tu comentario anterior y ahora éste ya sé lo que se me pasó: ese matiz que diferencia lo open y lo libre. Es lo open lo que pueden instrumentalizar y vendernos como cool (modos de vida incluidos).

          Que destruya “por inercia” a los gigantes no lo creo y los ejemplos los tenemos en todas las startups que luego se venden a gigantes o que consiguen inversiones millonarias como tú dices.

          Está guay que hayas sacado los modos de vida al primer plano porque quizá eso sí que es lo que destruye gigantes y cambia las cosas. Y me hace pensar en lo revolucionario que era de verdad el post del otro día con David. Tenemos que escribir más de modos de vida 🙂

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *