Ayer tarde, y como consecuencia de mi post anterior, los comentarios y el post de David que profundizaba en el entorno que produce la conversación, me sumergí en la indianopedia y en el blog de las indias descubriendo maravillas.

Entre ellas, el mumi. Pensé que quizá esa es la figura que mejor describe lo que mimbrea quiere ser ahora mismo. Estos días he escrito cosas como:

El objetivo de mimbrea es encontrar y relacionar entre ellos a los que quieren viviendas y construcciones más sostenibles, a los que quieren trabajar, intercambiar, comprar y vender en ese sector siempre cambiante. La conversación es una herramienta para sus negocios. Por eso decimos que nosotros mismos somos clientes de mimbrea, la hicimos para “trazar “el sector de la construcción en el que nos gustaría trabajar y encontrar oportunidades en él gracias a conversar con otros agentes mientras construimos nuestra reputación. (…) nos damos cuenta de que es difícil empezar a conversar y pensamos que podemos ayudar a que otros lo hagan

Y:

… dimos por supuesto que esa idea de la sostenibilidad como motor de cambio haría mover los cimientos de todos los impicados. Pensando que con ello podríamos ser puente entre unos y otros. O mejor, que mimbrea haría de puente entre nuestras distintas empresas y otros en principio inaccesibles para ellas. La verdad es que contactos hacemos muchos. Por eso pensamos que otros podrían usarla también como puente…

Así, tenemos a unos profesionales que quieren labrarse una reputación en el sector de la construcción sostenible y escriben contenido gratuito de calidad para “ecohabitantes” y se relacionan con empresas y otros profesionales del sector con lo que saben hacer, escribir bien. Unos pequeños mumis reunidos en un blog :).

Pero como no queremos (ni, aunque quisiéramos, tenemos los medios) para convertirnos en nodos centralizadores, ni queremos generar dependencias, ni aportamos ninguna innovación tecnológica, también nos dedicamos a introducir a otros en ser pequeños mumis en su entorno. Aprovechando, para ese introducirse el efecto red que mimbrea genera. Por eso estamos montando ese servicio para “aprender a conversar“. También van apareciendo otros servicios derivados interesantes y serán más cuanta más experiencia y contactos tengamos en esto de la conversación.

Es como si nos dedicáramos a montar fiestas o reuniones muy divertidas e interesantes a las que todos quieren ir. A veces habrá un precio por menú, otras alguien financiará la fiesta, pero en general, las reuniones no necesitan mucho para realizarse.

Imágenes de la película Las Horas

Ser anfitriona es algo que se me da bastante bien, me viene de casa :), por eso me emociona tanto leer La señora Dalloway. Siempre he pensado que ser anfitriona es un trabajo muy arquitectónico (en el buen sentido) y me gusta leer que Juan Urrutia también lo considera así. Pensar que el trabajo editorial en mimbrea es el de una anfitriona me resulta muy cómodo y natural: preparar las reuniones, conocer a las personas, pensar el menú o el programa enviar invitaciones, presentar a la gente, incluso inciciar alguna conversación proponiendo temas. Un trabajo de encaje en el que, como dice Juan:

lo que importa es que se reconozca esa habilidad para combinar gentes distintas y aun opuestas en muchas de sus caracterí­sticas que , sin embargo, pueden no solo disfrutar unos de otros sino, más seriamente, formar parte constitutiva de un grupo con interés en sí­ mismo.

El trabajo está en ser puente. En conseguir que esas personas se traigan sólo lo que hará que ese grupo concreto sea armónico gracias al establecimiento de una netiqueta específica. Que al final, son los pequeños manuales de estilo y protocolos que vamos desarrollando para mimbrea.

Todo sin que se note, y si parece muy frívolo y carente de esfuerzo, mejor. La gente no va a una reunión para sufrir, ni las montamos para ello. Como dice Natalia Fernández hablando de Vinicius de Moraes:

Poner la mesa, poner la casa, aunque algunos jefecillos no lo entiendan siempre paga. (…) pero la capacidad de transformar, emocionar y atraer talento está reservada para el mumi. Ese del que hasta se ríen por ingenuo, despreocupado y derrochador sin darse cuenta que la libertad del que no tiene nada es lo más poderoso que existe.

Ah! pero sabiendo quién eres y porqué lo haces. Como siempre ha dicho mi madre: “el que dóna és el que té avantatge perqué quan vulga pot deixar de donar i els que prenien són els que es queden esperant”. Sabiduría ancestral :). Al final, como he empezado el post, nosotros mismos somos los primeros interesados en que esas “reuniones sociales” se produzcan.

¿Por qué escribo últimamente tanto de mimbrea? Porque justo ayer hace 6 meses que hicimos público el proyecto (aunque llevábamos ya tiempo trabajando en él). Además de reflexión tocaba algo de celebración, así que para terminar otra cita de David:

Las redes que no celebran, no merecen tener nada que celebrar. La celebración, la fiesta, lo lúdico y lo lírico es fundamental para la generación de confianza… y la confianza es el capital de las redes sociales, la base del capital social de una red.

Pues eso, a empezar preparativos!

15 comments on “Mumis como anfitriones generadores de conversación (más sobre mimbrea)

  • Jije, me lo pase bien ayer encontrando todo esos enlaces. Gracias a esa ideas de mumis y anfitriones me encuentro mucho más a gusto con mimbrea. Además gracias leer esos momentos de vuestra historia entiendo mucho mejor el funcionamiento de la red en general. Ha sido como hacer un curso exprés sobre teoría de grafos, redes, topografías de red y todo movido por la necesidad práctica. Gracias por poner toda esa ‘universidad’ a nuestro alcance!

  • Os gusta meter presión, eh? Nosotros preparamos cócteles diferentes, pero con estos currazos finos que vais por ahí regalando, para hacer mal lo que queremos hacer tendríamos que demostrar una burricie inédita en la especie.

    Estoy disfrutando un montón de Mimbrea!

    • Jiasji, gracias Juanjo. Yo por mi parte, tengo los feeds un poco abandonados (mucho autocad y todo este rollo de aclaranos en mimbrea) así que tengo un montón de posts tuyos por comentar.
      Por cierto, que nos vemos y contamos esas cosas que queremos hacer!

      • Los feeds molan para todos, pero si para nosotros no fuesen tan fundamentales día a día los dejaría bastante abandonados de cuando en cuando. De todas formas, los neovenecianos (y el feed de los comentarios) ya estáis fichados 🙂

        ¡Nos vemos cuando queráis! Aparte del gusto de veros, estamos cerquita y hay cosas chulas en las que se puede colaborar muy bien.

  • oyoyoyoy.. lo que estoy aprendiendo… MOOCs a mi, MOOCs a mi!! jaja.. en serio, estoy estudiando, leyendo, anotando.. más que nunca!

    Gracias 😉

  • El otro día, leyéndoe cuando hablabas de avanzar para no quedarse parado, enseguida me hiciste ir a hacer unas anotaciones. Y leyéndote ahora me acaba de ocurrir lo mismo. Además me has descubierto ese dulcísimo post de Natalia sobre la sonrisa de quien no teme perder nada y conoce el lujo de dar; y la versión sintético-castiza de la teua mare. Inspiradora! Gracias muchas, Ester! 🙂

    PS. y si no renuevo mi admiración por los constructores –en sentido recto y figurado–, no le haría honor al hablar franco.

    • Sí, a mí también me encantó! Gracias a ti por comentar… Le diré a mi madre que su sabiduría avanza por la red 😀
      ps: como en todas partes hay de todo entre los constructores, me alegra que te reconcilies 😉

  • He leído seguidas las dos últimas entradas del blog y me han gustado mucho. Lo que comentas sobre los blogs, sobre como contarse, sobre lo que supone la conversación para una empresa y el tema de ser anfitrión también.

    Desde mi posición lejana de la arquitectura, destacar el hecho de que no buscáis ser un medio (mimbrea) construido a base de tecnicismos para arquitectos, sino para los que estén en busca de esas viviendas sostenibles ampliando a “todos” la sostenibilidad y la información.

    PD: sostenible, sostenibilidad… palabras que han sido tan maltratadas por los medios hasta llegar a “odiarlas”, han cobrado vida de nuevo con tus post y la relación con “vivir arrebatados por el cambio”)

    • Pues sí, como digo no teníamos ganas de hablar para arquitectos. Es un rollo. Así nos forzamos a traducir y a pensar siempre desde la perspectiva del que usa, pensando en él no como un consumidor sino como un igual.
      Gracias por el comentario!
      Pd: sabes que a mí me pasó lo mismo? Hasta que no vi esa relación no acababa de estar a gusto con que mimbrea hablara de sostenibilidad tan en general. Mola!

  • Es muy bonito ver como se van esclareciendo y profesionalizando los oficios de cada uno, sobretodo cuando es desde lo que siempre has intuido habilidades innatas de esas personas, 😉
    Respecto a Mimmbrea, estos días estoy leyendo “La casa: historia de una idea”, y recojo perlas como estas:
    “El tratado de Catharine Beecher se dirigía a las principales usuarias de la casa, a las mujeres…Beecher, seguida después por muchas autoras, modificó la idea europea de la casa como territorio del varón y al hacerlo enriqueció la definición de la casa…La idea femenina de la casa era dinámica, tenía que ver con la comodidad pero también con el trabajo…”
    jejej, ¿tu no habrás leido este libro?
    Felicidades Ester y todo el equipo de Mimbrea!

    • Gracias a ti, Maria. Con estos escritos he sentido que avanzamos, ahora a seguir para adelante la práctica.

      Pues claro que lo he leído! 🙂 De hecho siempre he tenido ese runrun de que mimbrea no es más que uno de esos libros sobre economía o ingeniería doméstica, actualizado a los tiempos posmodernos. En el que hacemos el papel de Christine Frederick escribiendo en revistas, probando productos y con nuestro laboratorio doméstico donde innovamos 😀
      Si te interesa el tema avísame, porque a parte de los posts que hay por aquí, tengo muchos libros que hablan mejor de estas pioneras que ese de “La casa hitsoria de una idea” que como introducción está bien, pero no hace justicia a estas señoras.

  • Hola, Ester, llevo barruntando en la cabeza algunas ideas que finalmente no sé si consigo relacionarlas y que me dispongo a contarte.
    Hace unos días en Sevilla estuve participando en las Residencias del Festival ZEMOS98. El último día contamos con Marina Garcés, filósofa, que nos presentó un puñado de ideas con las que quiere sobrepasar el concepto de comunidad como respuesta al nosotros, y unas cuantas cosas más.
    Dijo algo que creo encaja en lo que hablas aquí pero lo aborda de forma diferente y replico algunas notas que cogí: “en vez de preguntarnos cómo unirnos y con quién, formular qué nos separa para descubrirnos en la continuidad; en vez de intervenir o transformar, tratar y atender; en vez de pensarnos como sujetos de la autonomía, hacerlo como parte de una realidad autónoma, con riqueza; en vez de restaurar, retomar para reinventar”.

    ¿Tus puentes?

    Un saludo

    • Hola de nuevo Paco! No conocía a Marina, pero gracias a tu referencia ya he encontrado alguna reseña y texto que parecen interesantes. A ver qué tal! Para empezar, tus frases me hacen pensar que, por cómo he hablado de mimbrea, efectivamente es importante medir las “distancias” entre los diferentes nodos de la red para ver cómo se pueden unir si es que interesa a alguna de las partes o tienen que juntarse sí o sí 🙂
      Gracias por comentar!

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