La Era del Diamante. Manual ilustrado para jovencitas

  • Autor: Neal Stephenson
  • Año: 1995
  • Editoral: Zeta Bolsillo
  • Traducción: Pedro Jorge Romero
  • ISBN: 978-84-9872-364-9
  • Fajalaucitos:

 

 

Para mí, “El libro”.

Cómo no, si me encantan por igual la época victoriana (con sus defectos y virtudes), la ciencia ficción (y en especial la que no plantea un futuro único, o sea, el cyberpunk), los manuales para señoritas (sí de eso iba mi PFC), las historias de frontera y los relatos que acompañan a los personajes durante aaaños y aún te dejan con ganas de más cuando acabas.

Con lo anterior está prácticamente todo dicho, y nada a la vez, porque cada escena de esta novela tiene mil lecturas posibles. Desde los retos de la educación en la era internet a la producción distribuida, pasando por la obsolescencia de los estados y los ritos o costumbres y si hacen falta para mantener unida una comunidad o tribu. Y digo escenas porque así está organizado el libro, en pequeñas visiones y diálogos que te van trasladando vertiginosamente de un lugar del mundo a otro, incluidos los mundos de fantasía que el Manual va creando para sus lectoras. Incluso es muy sugerente para mí que ese mundo esté anclado en la territorialidad, aunque la tecnología permita incluso crear nuevos territorios. Porque lo material y el territorio son campo de batalla y Stephenson aporta algunas ideas muy interesantes sobre posible su gestión futura.

Me faltan fajalaucitos para este libro. Por eso he querido empezar mi participación en la red de críticas artesanas distribuidas con él. Así más gente se anima a leerlo y podemos debatir con spoilers incluidos como ya hemos empezado a hacer en aRRsa!. Lo conocí a través de los indianos y Alfonso me lo regaló 🙂

Al acabar el libro, la primera impresión es que falta algo, sobre todo, me quedé con ganas de saber si una nueva forma de producción distribuida hubiera terminado en calvario, como objetan los victorianos, o no. También quería entender más sobre la red húmeda de transmisión de datos y porqué es capaz de atajar la seguridad de la red de comunicación de los ractivos. En estos aspectos el libro se queda algo flojo y muchas críticas que había leído van por ahí.

Pero pasado un minuto, pensé que en La era del diamante todo eso no es lo importante. El libro trata del Manual, es decir, de la educación de jóvenes para que sean subversivas. Todas las tecnologías, personajes y formas de vida representadas por las filés o tribus pueden entenderse como excusas para hablar de todo lo que hace falta para educar a una niña que, de partida, no tenía ninguna oportunidad. Gracias a todos ellos, al final del libro, dejamos a la pequeña Nell y sus amigas en situación de ser ellas mismas las que descubran las tecnologías que crean necesarias para su propia filé o, mejor, para vivir sus vidas interesantes.

Como he dicho, el libro tiene muchas más lecturas posibles, yo lo terminé hace ya semanas con muchísimos papelitos marcando páginas que supongo seguirán animando el blog. En esta primera crítica apunto la lectura que, para mí, más redonda hace la novela.

Aventurando una moraleja: lo “único” que hace falta para criar a una niña capaz de ser libre y cambiar el mundo es una persona que con su voz la acompañe y anime a descubrir y experimentar el mundo de forma valiente y responsable. Los contextos que vaya encontrando esa niña ayudarán de forma automática porque no tienen que salvarla, sólo aportar algo de lo que tienen. Ah! por supuesto que esto sólo es posible si hay mucha abundancia en el entorno!!

6 comments on “La Era del Diamante. Manual ilustrado para jovencitas de Neal Stephenson

  • Para nosotros fue cuando salió una verdadera visión. Y sigue siendo el momento álgido -con «Islas en la Red» y «Días verdes en Brunei»- del itinerario de lecturas que hacen los que quieren llegar a ser indianos… Por cierto, no dejes de leer de Neal Stepheson «Anatema», salen mil cuestiones sobre la relación entre comunidad real, entorno y conocimiento de lo más interesante 😉

  • Para mi, realmente, este es el plato más fuerte del itinerario y el libro que más me marcó de todos (probablemente), más quizá Islas en la Red (sobre el que por cierto, no publiqué al final…) y ya con el comentario de David no es la primera vez que en dos días pasa por mi cabeza leer Anatema, así que tocará pronto.

  • Pablo, David: Pues sí, yo me apunto también Anatema en mi lista de próximas lecturas. Ahora estoy empezando en Criptonomicon (muy chistoso y con pocas págias me dan más ganas de saber de Turing)

    David: La verdad es que lo que más me queda del libro es esa “visión”, por eso hablaba de escenas… El libro es muy visual y hace reales (y materiales) otras formas de vivir y organizarse, hace que creas posible un mundo organizado en filés 🙂

    Laura: ánimo que tenemos muchas frikadas que comentar ahí, nos da para muchos viajes en coche 😉

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