Estoy siguiendo estos días la conversación y el material que se está generando para la próxima Open Source Hardware Documentation Jam (Encuentro para la Documentación del Hardware Libre) que tendrá lugar a finales de abril en Nueva York. Parece que se debatirán muchas cosas importantes y puede que sea el inicio de un estandar para la documentación que apoye al Extreme Manufacturing en su adopción.

Espero ir comentando algunos temas sobre la documentación en procesos de desarrollo de hardware libre, pero antes quiero escribir un poco sobre las definiciones, que nos han traído algo locos en los días de construcción de la solera. Nosotros decimos que la solera es un Dinamo, porque cumple muchos de los Principios de Diseño que estamos (aún) describiendo para los Dinamos. Pero, ¿puede considerarse Hardware? ¿y Libre?

Estas preguntas son importantes porque si queremos llevar a la construcción de edificos y viviendas los beneficios de las metodologías de las Comunidades de Desarrollo Libre, primero de software y luego de hardware, tenemos que pensar si son adecuadas para nuestro objeto. Pensar en la construcción como un desarrollo libre no sería inventar la rueda porque, tradicionalmente, los sistemas constructivos han sido libres, abiertos y desarrollados por colectividades. Aún así vemos cómo cuesta bastante aplicar las metodologías, ¿por qué?. Creo que en la solera podremos encontrar algunas respuestas.

Una de las claves del desarrollo ágil de software es la división de los problemas en componentes que cada equipo pueda desarrollar paralelamente y luego unir. El desarrollo de hardware adaptará esto fácilmente a los componentes electrónicos y luego a las máquinas, porque éstas están formadas por piezas y componentes que también pueden desarrollarse paralelamente y luego unirse. De ahí la importancia de la interfaz.

Al pensar intuitivamente en la construcción tradicional no vemos que algo así pueda hacerse tan fácilmente. Por ello, la mayoría de proyectos de construcción libre y abierta (1, 2, 3, 4, por poner algunos) producen prototipos en seco, en los que se pueda hacer esta separación de los componentes. Pero la obra tradicional, excepto en algunas culturas como la japonesa o el timber-frame americano, es húmeda. ¿Debemos renunciar a lo húmedo para hacer desarrollos abiertos?

En aRRsa! hemos pensado que no. Aunque precisamente nuestra propuesta piense en los elementos que conforman un espacio no como un todo, como suelen hacer estos proyectos, sino por componentes: aquí un muro captador de energía, allà una cubierta que recoge aguas, etc… Ya contamos otro día más sobre esa decisión, ahora seguimos con la obra húmeda… En nuestros componentes no queremos renunciar a ella porque los recuros que se usan en la construcción húmeda son muy accesibles. Con tierra, paja, algo de agua y bastante trabajo pueden hacerse maravillas. Y, precisamente, la accesibilidad es uno de los pilares de cualquier desarrollo Libre que pretenda conseguir la abundancia.

Sin embargo, es necesario definir bien las diferencias con la obra en seco para poder incorporar los beneficios de la metodología del Extreme Manufacturing que aumenta la productividad y puede hacer que “bastante trabajo” pase a ser 2 horas al día :). La pregunta es: ¿Cuáles son las características de la obra húmeda que impiden que pueda ser aislada como un componente?. La responderé con el ejemplo de la solera:

  • Se realiza in situ a partir de una masa informe que, cuando fragua, toma la forma del “recipiente” donde se echa la masa.
  • Por tanto, no tiene límites ni dimensiones estandarizadas y no pueda
  • Una vez fraguada la masa, no puede desmontarse sin romperse. Así que los componentes húmedos no son reparables

Nuestra solución ha sido:

  • Aislar: Aceptar que romperemos cuando haya que reparar y eliminar de la solera todo elemento al que pueda afectar su futura ruptura (instalaciones) y cuidar la interfaz para que los componentes adyacentes no sean dañados en esa ruptura.
  • Reciclar: Además, usar materiales que sean fácilmente reciclables después de la demolición. Lo ideal sería poder reciclarlos en calidades iguales.
  • Dimensionar: No renunciar a realizar in situ (que también es una ventaja) pero sin pensar que una solera puede ser infinita y que es informe. Una solera tiene, como cualquier elemento húmedo, unas dimensiones máximas para no agrietarse ni romperse (ella sola y con las cargas que tiene que soportar). Estas dimensiones máximas dependerán de su composición (calidad y proporción de la mezcla), de la puesta en obra y del espesor. (Así que deberán aparecer en las especificaciones)
  • Dividir: Las dimensiones máximas anteriores hacen aparecer juntas que pueden usarse para dividir paños que puedan romperse sin romper toda la solera. Pero sin pasarse porque una de las ventajas de la construcción húmeda es no tener juntas. Algo muy importante en la higiene (que ya se sabe, “tots els forats fan olor”)

Volviendo al inicio del post, todo esto debería incluirse en la documentación para que otros puedan replicar extrapolando.

Si en lugar de pensar en la solera pensamos piezas prefabricadas de materiales pétreos: ladrillos, azulejos, vigas y paredes de hormigón, etc. Se mantendrá el problema de no ser reparables, pero, según sea su aplicación, sí podrán ser desmontables. Pero para ser buenos acabados y poder aplicarse en seco (de cumplir normativas ni hablamos) deben ser de muy buena calidad. Lo que no ocurre aún con la fabriciación distribuida, pero llegará.

En el caso de los prefabricados de grandes dimensiones, que normalmente se aplican de forma desmontable, por ahora, sólo pueden producirse con maquinaria de gran escala (no tanto por lo grande como por la necesidad de grandes volúmenes de producción para tener rentabilidad) y también necesitan maquinaria grande en obra para poder moverse.

En nuestro afán por no dejar de lado estos sistemas constructivos hemos pensado llamar a los componentes y piezas con estas características “Stoneware”, no es muy original pero los mete en la conversación. Nos escama un poco porque pensamos que habrá componentes que sin estar hechos de materiales pétreos cumplirían estas características de bastante cerca, como los componentes plásticos, algunos tejidos, espumas, etc…

Hay quien a esto le parecerá una rallada mayúscula, pero nostros llevamos dos semanas yendo y volviendo con el tema. De veras es importante porque si el “Stoneware” no se hace susceptible de documentar como otros componentes abiertos nunca llegaremos a sacar partido a la comunicación, experimentación y producción distribuida que haría que tantas personas tuvieran acceso a construcciones mejores.

Así que si se os ocurren alternativas al nombre o faltan características y problemas que solucionar, no dudéis en comentarlos 🙂

8 comments on “Extreme Manufacturing III: Construcción húmeda en abierto (Stoneware)

  • M’agrada! Després del Software, el Hardware i del menys conegut Wetware… el Stoneware! Em recorda a construccions històriques de pedra però a la vegada sona modern 🙂

  • Hola, te entregamos tu casita. Aquí te dejamos una copia de la documentación del proyecto y te recomendamos que sigas la lista de correo de la comunidad 😀

    El otro día me surgieron a mi dudas similares en cuanto a la liberación total de proyectos de ingeniería. Por mi cabeza estaba dando vueltas comenzar un proyecto que permitiese generar un pequeño satélite totalmente Free Hardware modular y abierto al hacking, pero las dudas me surgían fácilmente: el hacking de satelites no implica simplemente pillar tus CADs y decir: pues ahora, esta pieza el doble de grande y la imprimo con mi RepRap… Las decisiones del modelo llevan también detrás un acopio de información, modelización, cálculos y trade-offs frente a soluciones poco aptas que también forman parte del “source” de ese proyecto porque son imprescindibles para llegar a la solución adoptada. No hablo de documentar para usuarios, claramente… hablo pensando en que aquel que desee empezar la producción comercial u ociosa del hipotético satélite (satélite por poner un ejemplo, obviamente) debería poder reconstruir el proceso de ingeniería para saber qué y cómo atender a las modificaciones de su SpaceHardware.

    • Sí! Es una buena visión. Si vieras mi móvil, justo ahora estoy recibiendo imágenes de los amigos del Planet que están recogiendo cañas para la próxima Jornada constructiva con nuestras instrucciones por correo… Que si estas están verdes, que si…. “oye! no os sentéis encima”, jeje. Es el futuro 🙂

      Yo creo que los problemas que se hacen tan evidentes con el Stoneware son, en realidad, comunes a todo proceso de construcción material. Siguiendo un enlace de David sobre los problemas de la OSE como comunidad llegué a las críticas sobre la calidad de los materiales que utilizan. Creo que todo ello debe documentarse también, porque no es lo mismo hacer BTC (bloques de tierra compactada) con una proporción de arcilla que con otra… Y lo mismo para la resistencia del acero u otros metales y todos los materiales en general. Hay que pensar que un FabLab o Makerspace también acabará siendo un laboratorio de materiales y pruebas de carga, así que hay todo un camino que hacer en liberar estas metodologías… Mare meua! la de trabajo que nos queda! 😉

  • Vaya, me había perdido este post, como tantos otros. Me parece muy buena la reflexión y la intención de recuperar el elemento constructivo “en húmedo” en lugar de huir hacia adelante con la construcción en seco.

    Me gusta el nombre “stoneware”, pero a mí lo de “stone” no me sugiere precisamente ese algo informe que se produce in situ, aunque sí la parte de algo monolítico y no modificable.

    Igual probaría un término más en la línea de “fuzeware”, como lo que se funde, se combina, se compenetra, fragua, se pega, se amolda… Ahí queda eso 🙂

    • Por ahora va ganando stoneware, creo que es porque luego podemos hacer un grupo de rock con ese nombre 😉 pero se tendrá en cuenta tu propuesta
      Abrazos!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *