Hace tiempo que quería escribir este post. Y no sólo porque llevo varios meses haciendo comentarios por la red «amenazando» con escribir cosas de Tim Ingold 🙂 Sino porque cada vez más, lo que al empezar este blog eran nodos de influencia muy separados entre ellos (antropología, tecnología, arte, emprendizaje, aprendizaje,…), se van uniendo en algo que podría ser una teoría coherente sobre el «habitar en el mundo contemporáneo reconstruyendo el entorno mientras tanto». Y en ello hay dos «culpables» principales, lasindias (sobre los que ya habéis leído mucho en este blog) y Tim Ingold. Sobre el segundo he hecho tímidas introducciones… Y con ese poquito, este blog ya se ha convertido en un sitio de búsqueda sobre sus libros, esto se debe a la magia de internet y a que hay muy poco traducido al español (hasta he pensado que podríamos montar un grupo de traducción…). Por ahora tengo una ristra de borradores preparada que profundiza en sus textos, pero son muy desordenados. Así que he pensado que lo primero debe ser explicitar contextos. Después ya puedo dar suelta a que este blog se convierta en una pequeña sala de debate sobre Antropología del Diseño.

A Tim Ingold lo conocí buscando el término taskscape que oí ya no sé dónde y que me fascinó desde el principio. A partir de ahí leí su The Perception of the Environment y otros muchos textos. Ahora estoy con Being Alive: Essays on Movement, Knowledge and Description. Sus textos son una pasada: inspiradores, ágiles aunque algo repetitivos y desordenados, con algo de humor, multidisciplinares y, lo más importante, le dan a uno ganas (y argumentos) para estar en el mundo activamente. Tan prendada quedé que incluso hice amagos de inscribirme en su Máster en Antropología del Diseño (creo que finalmente no lo han realizado, una pena).

Podría estar infinitamente comentando sus perlas de frases o textos (por eso tengo tantos borradores desordenados), así que mejor voy a enumerar ciertos conceptos y textos y las razones por las que me interesan y, sobretodo, me son útiles para mi trabajo y vida. Intentando ordenarlos para, poco a poco, ir publicando esos borradores. Los fragmentos listados son traducciones mías de textos de Ingold, o citas que el cita, y el resto es la explicación de para qué me sirven. Por supuesto, esta mi interpretación de sus textos y quizá otra persona podría llegar a otras conclusiones:

 

Herramientas para la observación y la acción

    • A diferencia de Latour y otros autores del ANT que escriben para sociólogos y la herramienta que les proponen es la “redacción de informes”, Ingold piensa en la antropología como una rama de una «disciplina» que combina la percepción y la acción.

Podríamos decir que la antropología, la arqueología, la arquitectura y el arte tienen en común las maneras de explorar cómo los humanos perciben, se relacionan y construyen el mundo en el que viven. Podemos unirlas en este sentido, y los antropólogos podrían crear una obra de arte, además de libros o películas. O un arquitecto podría producir obras de antropología (en una entrevista)

Quien me conozca un poco sabe que de mayor quiero ser antropóloga, así que esto me viene como anillo al dedo, no digo más… 🙂

¡La producción al poder!

    • En sus primeros trabajos Ingold parte de una crítica a Marx y Engels en la que recupera su trabajo The German Ideology y argumenta que en él llegan a equiparar la “producción con la propia vida, y cada modo de producción con un modo de vida”:

As individuals express their life, so they are. What they are, therefore, coincides with their production, both with what they produce and how they produce (Marx and Engels 1977: 42)

Centrarse en la producción es lo que estamos haciendo en aRRsa. Nos interesa producir según el Modo de Producción P2P porque así es como queremos ser y vivir: libres, distribuidos y autónomos.

Cazadores-recolectores

    • Al partir de la antropología y haber estudiado a tribus del norte que aún viven como cazadores-recolectores, Ingold no diferencia entre los humanos y la naturaleza. El mundo va creciendo conjuntamente y todos los seres trabajan para modificar el entorno que perciben según sus objetivos.

Uno de los aspectos fundamentales del Sistema Dinamo que desarrollamos en aRRsa es el paso de construir Cajas a construir Dinamos, dispositivos que aprovechan los recursos que inciden sobre ellos (agua, energía, materiales,…). Como sugiere John Robb en el artículo enlazado, las Cajas son para los muertos, en cambio, los Dinamos están vivos. Ellos, o su constructores, hacen lo mismo que un cazador-recolector o que cualquier ser vivo, se adaptan y modifican su entorno para facilitarse la vida. La construcción Dinámica no se hace necesariamente con una planificación del «todo», sino cotidiana y modularmente (en una nueva definición de modular cuyos referentes son el Extreme Manufacturing y algunas sugerencias de John Robb)

Hacer, fabricar,… como categorías del Tejer

    • En su argumentación, principalmente cuestiona la idea de que los diseños «mentales» sean previos a la ejecución material y critica la separación occidental entre mente y cuerpo. Por ejemplo, en su texto On weaving a basket, explica cómo en el tejer se hace especialmente evidente que los objetos no responden simplemente a un proceso de inscripción de formas «sobre» materiales, sino a un proceso en que el «hacedor» se entreteje materialmente en la cesta, en el proceso de hacerla. Los patrones y diseños se siguen, pero importan más las propiedades de los materiales, la organización de las tareas, las posturas, las herramientas, etc.

La superación de la prevalencia de la imagen mental y sus representaciones es clave para hacer entender a los diseñadores cómo pueden participar en el modo de producción P2P. Algo que nos está costando mucho en proyectos como el del Mueble P2P. El foco de Ingold en la producción y no en las imágenes explicaría que los diseños de la OSE, Wikispeed y otros proyectos de producción P2P no son disruptivos por su originalidad sino por cómo se insertan en los procesos productivos y cómo los modifican.

En aRRsa, desde muy pronto hablamos del «construir construyendo» con el que criticábamos la enseñanza académica arquitectónica y su «proyectar dibujando» y «construir leyendo», en el que sólo el primer par de acciones es creativo. Desde el principio intuimos que esto se deriva de la «hiperburocratización» del acto de construir, quizá con estos argumentos teóricos podamos explicarnos mejor que hasta ahora.

La forma sigue a la historia

    • Ingold también cuestiona la idea de que sólo los humanos tienen historia, más bien sólo los humanos cuentan historias. De hecho, para él, nombrar una herramienta es invocar su historia, hasta el punto que “las herramientas son sus historias”. Cada vez que usamos una cosa o herramienta estamos reviviendo su historia, descubriéndola. Gracias a haber oído sus historias (invocadas por sus nombres) podemos recordar cómo se usa aunque sea la primera vez (y quizá en esto sí nos diferenciamos los humanos)

Esta idea me parece especialmente emocionante. Según ella, «la forma sigue a la historia» y no a la función (form follows function). Cuando lees GVCS (las 50 máquinas necesarias para empezar un pequeña civilización sostenible y confortable) se vienen a la mente lo abierto y modificable, el diy y lo modular, la eficiencia,… la forma de las máquinas derivará de ellas.

Además, si las cosas y sus historias no están empaquetadas y encerradas, tenemos la posibilidad de evolucionarlas. Hackearlas. Hackear una cosa es contar una nueva historia sobre cómo se usa, pero sólo puede hacerse desde la retrospectiva de sus anteriores historias. Muchas veces me parece que esto es lo que queríamos decir cuando en aRRsa hablábamos de «arquitectura radical», de raíz y de ruptura… 🙂

…y se aprende de ella

    • “El practicante habilidoso es como un experto cuentacuentos, solo que sus cuentos están en su «arte» y no en sus palabras.”

Me recuerda a un fragmento de la definición indiana de «emprendedor artesano»: “Los objetos y servicios que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales.” En el post que lo citamos recuperábamos también una frase sobre los aprendices: “El aprendiz no sólo recibía conocimientos, sino que los recreaba, reviviendo a través de su propia carrera como artesano la historia y los logros del Arte en su conjunto.” 

La habilidad arriesgada

    • Cuando explica cómo se trabaja manualmente, Ingold contrapone la “habilidad de la certidumbre”, necesaria para trabajar en la línea de producción, con la “habilidad del riesgo” del trabajo del artesano experto. Este último no es experto porque pueda repetir los gestos iguales, sino porque cada gesto es diferente y se adapta a los condicionantes cambiantes que percibe en el entorno y los materiales. El ritmo de trabajo se consigue gracias a esa habilidad y, con ella, cada nuevo gesto, el aprendizaje de una nueva herramienta, cada nuevo proyecto, es un acto creativo. “Los gestos rítmicos del practicante se afinan con los múltiples ritmos del entorno”. “Cada tarea, en sí misma un movimiento, se despliega dentro de una «red de movimientos»”

En Cartograf han hablado muchas veces de que el trabajo mecánico es para las máquinas. Y en la conceptualización del Modo deProducción P2P se habla de que las rentas vendrán por el trabajo experto y la innovación. Por tanto, sólo los actos creativos tendrán valor en el mundo de la abundancia.

…para trabajar con qué máquinas

    • “El practicante humano, rodeado por estas máquinas, está «entre» ellas, trabajando con máquinas que trabajan con él.”

La máquina con superioridad técnica es una máquina abierta… (Simondon 1980: 4)

Incluso las máquinas y su producción se modifican desde esta perspectiva. Frente a la línea de producción fordista que divide cada tarea en una serie de movimientos mecánicos, en los que el ser humano participa como una fuerza motriz más, el Extreme Manufacturing (aprendiendo del desarrollo de software) propone dividir las propias máquinas en pequeños componentes. La construcción y el desarrollo de estos componentes se hace por equipos, de forma festiva y creativa y en iteraciones que mejoran paulatinamente el desempeño aprendiendo de lo desarrollado anteriormente. Y para muestra, leed el último artículo de la OSE: construyeron una CEB en sólo un día, 11 personas (no necesariemente expertas antes de empezar) divirtiéndose con el reto y con el posterior uso de las máquinas que también es creativo.

El aprendizaje continuo o la irreductibilidad de la habilidad

    • Por mucho que la historia de la tecnología se haya empeñado reducir al ser humano construyendo habilidades en máquinas mediante algoritmos, las habilidades humanas no desaparecen

Otras habilidades siempre tienden a desarrollarse alrededor de las nuevas máquinas (Sigaut 1994: 446)

Frente al ludismo o rechazo de la tecnología, el hacerse con nuevas habilidades y dejarse modificar por la tecnología mientras se la modifica es lo que nos permite evitar mecanismos de control. Me parece importante resaltar el aprendizaje en el hacer cosas con tecnología (sea low o high tech) como un medio para la libertad.

Una vida que se abre

    • En su libro Being Alive Ingold comienza con una alegato por una antropología de la vida, de las posibilidades. Frente a la visión de una vida que se cierra hacia un final:

with the natural equipment to live a thousand kinds of life each of us is supposed to end in the end having lived only one (Clifford Geertz)

    • Ingold reconoce “la capacidad de la vida para superar los destinos que se nos cruzan en el camino. La esencia de la vida es no empezar aquí y acabar allá, o conectar un punto de origen con un destino final, sino continuar sin detenerse, encontrando un camino entre la miríada de cosas que se forman, persisten y se rompen en la corriente. La vida, en resumen, es un movimiento de apertura, no de cerramiento.”

A quien como yo le gustaría vivir mil vidas (y no sirve para actor) esto es inspirador. Porqué no pensar que en cada problema que surge en el trabajo es donde se abren las posibilidades de aprendizaje y de vivir nuevas vidas. Me encantaría poder explicar cómo esta visión de la vida se corresponde a los pluriespecialistas, personas que hacen los trabajos que están por hacer según aparecen, aprendiendo a hacerlos sobre la marcha mientras ganan posibilidades, autonomía y libertad. Una antropología que estudia así a las personas es útil para “sacar la descomposición de nuestras cabezas“.

La identidad a partir del Paisaje de Tareas (Taskscape)

    • Termino con el Taskscape, el concepto con el que conocí a Ingold. El campo de prácticas que se despliega alrededor del practicante activo, su paisaje material y temporal, la unión de los diversos ritmos de sus actividades suyas y las  de su entorno, de sus diversos ciclos, que se abre sólo por las tareas que realiza. Al contrario que el Paisaje, que pone su énfasis en la forma cristalizada, Taskscape pone el énfasis en el movimiento.

Mi apuesta sería hacer equivalente el Paisaje a las comunidades imaginadas (por lo cristalizado y por su énfasis en la forma también) y, a partir del Taskscape, llegar a una construcción identitaria basada en lo cotidiano (en el compartir tareas y modos de hacerlas) y no en lo territorial, manteniendo y enfatizando la materialidad y la temporalidad (en el sentido de que este Taskscape está continuamente redefiniéndose). Ya mucha gente ha escrito sobre la identidad, ¿qué aportaría esto? Normalmente cuando se habla de nuevas identidades y se hace hincapié en la revolución que lo digital ha supuesto, la identidad se queda en un limbo inmaterial. La idea es recuperar lo material uniendo el campo de prácticas de Ingold (que podría equivaler al espacio de acción de Otto von Busch, del que hemos hablado anteriormente) con la idea de que, gracias a internet, lo local ya no es necesariamente lo contiguo (físicamente hablando) sino lo cotidiano conectado. Las preguntas a responder: ¿podemos decir que si trabajamos en wordpress somos «paisanos» de otros que lo hacen y con los que intercambiamos experiencia y proyectos? Seguramente no, porque no quiero caer en un mundo organizado por gremios (me recuerdan demasiado a los colegios profesionales y no sé si encaja el pluriespecialismo), prefiero las filés. Así que hay que ver qué falta, ¿es posible un paisanaje híbrido (físico y digital) que no renuncie a hablar de lo material?

Nota: Aunque Ingold no se dedique a investigar sobre la nuevas tecnologías, su crítica viene de cómo heredan y enfatizan la separación cuerpo-mente. Pero en la escuela en Aberdeen hay quien si las investiga con resultados interesantes como James Leach.

Conclusión

Hay más conceptos y reflexiones, pero creo que está bien para empezar… A algunos les habrá parecido que esto no es nada nuevo y a otros no les gustará el personal estilo de este autor algo desordenado. Pero a mí me encanta que escriba como si te lo estuviera contando, me gustan mucho sus ejemplos (historias de animales, de plantas y de tribus, de caminar y escribir a mano) son un respiro entre tanta lectura digital sobre todo lo nuevo. Y además, es verdad, leerle me hace pensar en las Highlands escocesas, lugar mítico para aRRsa.

Este post queda como una introducción y justificación a que aparezcan nuevos artículos en la categoría AnthroDesign (por ahora mantengo este nombre anglo, por sintético), serán exploraciones y, quizá, divagaciones. Espero no aburrir 😉

¡Feliz 2013!

16 comments on “Tim Ingold: para qué sirve su antropología (combinada con otras artes y referencias)

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