¿Por qué no se cuentan los fracasos?

Sí, puede que sea por no querer aportar al conocimiento colectivo, o por pudor. Todo eso ayuda. Pero falta tener en cuenta lo principal, un fracaso o un error no son voluntarios. Aunque los tengas muy asumidos como parte del aprendizaje y el crecimiento. Un error es cuando intentas algo y quieres hacerlo bien pero no sale. Si están asumidos, no te das por vencido, lo volverás a intentar una y otra vez. No te pondrás a contarlo porque el objetivo no era el error. Gracias a internet, puedes buscar las respuestas y aprender de otros, sobre todo, de los que están cometiendo el mismo error.

Y cuando ya lo consigues, descansas, te fumas un cigarro y lo compartes para que el resto no pierda tanto tiempo como tú. Prevees sus errores posibles y te adelantas, así no los comenten. Ellos irán más rápido, pero tú por el camino aprendiste otras muchas cosas que ellos se perderán. O no lo compartes, porque ya lo ves obvio, o quizá no sabes explicarlo bien o crees que esa no es tu batalla.

Cuando aprendo a programar buscando en foros, ése es el proceso que veo que la gente sigue . A no ser que NO consigas encontrar las respuesta, entonces tienes que preguntar tú mismo. Y ahí es cuando verdaderamente se están contando los fracasos. Por tanto, el incentivo mayor para contar los fracasos y errores es, no nos engañemos, el pedir ayuda.

Veamos de qué se trata:

– Pedir ayuda es todo un arte. Cuando pides ayuda tienes que atenerte a las normas del otro. Si no, intentadlo en cualquier foro, hay que leerse los manuales para pedir ayuda, escribir todos los datos, el contexto, ser educado… Los más experimentados tienen mucha paciencia pero tienen derecho a organizar como se pide y se da la ayuda.

– No pides ayuda a cualquiera. Ha de ser alguien en quien confies: en sus conocimientos y en que te responderá con agrado.

– Estás al descubierto. Sí, aceptémoslo, cuando pides ayuda das mucha información de ti mismo y lo que estás haciendo, las razones, lo que no sabes, etc. Y todo el mundo sabe que hay quien usaría eso en tu contra. Ante ello dos posibilidades: el anonimato que dan los foros o el convencimiento esa otra confianza mutua en que el otro no usará eso contra ti.

– Las razones de que quieras hacer “exactamente eso” a veces son difíciles de explicar. Hace falta esa confianza (otra más) en que el interlocutor te entenderá o no preguntará demasiado. Internet ha conseguido que confiemos en mucha gente que no conocemos. Aunque creo esto también depende del carácter. Yo soy de las de darme muchas veces la cabeza contra la pared, no por orgullosa, sino por ese “sentido del ridículo demasiado acentuado” característico de la familia de mi padre, que me hace pensar que, no mi pregunta, sino mi objetivo, es un demasiado difícil de explicar.

Y, ¿como es que cuento esto aquí, que lo puede leer cualquiera y parece que no sé a dónde quiero llegar? Pues porque en mi blog estoy en casa, no exponiendo sino conversando y aprendiendo al articular las palabras. Y a quien pase por aquí le digo: “Casa meva és casa teva, si es que hi ha cases d’algú” Podemos charlar sin un hilo de argumentación claro, ya irá viniendo!

En resumen, para contar los fracasos ha de haber un entorno de generosidad, respeto, empatía y una especie de “pacto de no agresión”. Y creo que todo esto sólo se puede unir en tres contextos: una comunidad global de hackers de algo, cuya pasión por ese algo les hace obviar todo el resto y donde el anonimato (aunque sea por la cantidad de personas) está bastante presente; o una comunidad real, donde los errores el conocimiento y los fracasos van formando parte de la historia que los que se incorporan van aprendiendo; o los blogs-persona, que se enmarañan con otros blogs-persona.

El contexto de este post incluye:

– eGruyere, una red informe de personas que intentan trabajar por su cuenta (o no, pero tienen mucha iniciativa allá donde trabajan), que construyen sus profesiones “de nuevas”, sin fijarse demasiado en las atribuciones profesionales, y que se juntan de vez en cuando a comentar, compartir y aprender (además de a sacar proyectos adelante juntos). Tenemos un blog, bueno un agregador y nuestra iniciativa de mayor duración ha sido nuestra red de escuelas personales a medida, que se desarrolla en el blog de cada uno. Lo llamamos el masterdiwo (en nuevas profesiones) y cada uno modifica su plan de estudios a su antojo

– un curso que estoy intentando seguir en Coursera de Human Computer Interaction. Una buena experiencia porque ordena muchas cosas que iba leyendo dispersamente y porque ligeramente retomé un proyecto antiguo (la niña de mis ojos)

– este blog, Colabores.net donde, entre otras cosas, escribo de aprendizaje por lo del MasterDiwo

– que en dos años he aprendido un poquito de programar con el wordpress, a trancas y barrancas, pero con insitencia. Con el buscador siempre abierto y aún sin preguntar en un foro porque siempre encuentro a alguien que lo explica muy bien, mientras que yo, esas cosas las explico muy desordenadamente.

4 comments on “Sobre los fracasos, el aprendizaje y la ayuda

  • me encantó el post! análisis psico-antropológico del por qué del pedir ayuda. creo que otro argumento por el cual no se cuentan los fracasos es porque no se ven útiles, por eso mismo, porque no funcionó. siempre y esto lo recuerdo bien, odiaba cuando estudiaba en la uni y los profes contaban grandes “casos de éxito”.. inicio, desarrollo y fin. no hay nada que me desmotivara más que un proceso perfecto y brindis al sol.. jaja! pero qué coño, luego volvías a tu pueblito y veías que esas grandes ideas y esos grandilocuentes buenas prácticas no podían haber sido tan perfectas, no les faltó dinero, ni tiempo, el equipo creyó en la idea desde el principio?? con esto quiero decir que muchas veces nos han educado, al menos a mi, a aprender solo de los éxitos pero no de recomponer un fracaso, de convertirlo en otra cosa, de convertirlo en algo atractivo porque como dices, no es voluntario, surgió y hay que hacer algo con él.. además, a nivel personal, en alguna charla o conversación con gente mas joven que yo, conecto mucho más cuando hablo de fracasos porque estamos rodeados de ellos pero nadie nos los explica … y de eso nada.. eres una estupenda maestra hacker nena.. jaja!

    • maestra… 😉
      Oye lo que dices del contexto de la conversación está muy bien, hace ver la importancia del contexto de la relación (para contar los fracasos) y del caso (para poder aprender soluciones).

      Con los profes, están contando el final para que aprendas y, como decía en el post, preveen los errores y te cuentan cómo hay que hacerlo para que no pasen. Pero se saltan la historia concreta que hizo que esa solución funcionara. Eso es algo que siempre piden en los foros cuando preguntas: cuál es el blog, cuál es el tema, qué servidor tienes,… así pueden darte una solución apropiada al caso. Eso el lo que los profes no cuentan: el contexto.

      En cambio, en la conversación relajada seguramente partes de la historia, coges confianza si existe la empatía y te arrancas a contar fracasos y salen nuevas vías…

  • ¡Bien visto! Creo que has dado con un par de claves fundamentales para explicar por qué no compartimos más los fracasos.

    Es cierto que es difícil encontrar las motivaciones para compartirlos, y no había caído en que efectivamente la principal puede bien ser la de pedir ayuda.

    Lo que sí tenía claro, y describes muy bien, es la necesidad de un entorno de confianza. He intentado varias veces, desde dentro de Ecosistema Urbano, que los procesos se hagan un poco más transparentes y permitan a otros aprender de nuestros errores, pero la empresa está tan expuesta (desde el punto de vista mediático) y trata con tantas instituciones “de la vieja escuela” que ese entorno de confianza no es nada fácil de encontrar.

    obre los tres contextos de confianza que mencionas, hay un efecto interesante y es cuando se crea una comunidad, no por tener otras cosas en común, sino por acotación y especialmente para crear ese entorno de seguridad.

    Yo lo llamo medio en broma “el sistema Metro”, porque es como el Metro: tú pagas el ticket de entrada, y luego ya puedes moverte libremente por la red, sin más restricciones. Ya eres uno de “los de dentro” de ese entorno acotado, y disfrutas de lo que hay allí… o en el caso que nos ocupa, compartes tus fracasos con los que hay allí, que sabes que también los comparten. Es como hacer una “burbuja” de confianza.

    De hecho esa idea, aplicada a compartir no ya fracasos sino diseños, es la que ha llevado a la aparición de cosas como las Defensive Patent Licenses.

    PD: Me ha molado tu forma de dar contexto al post 😉

  • Sí, supongo que vamos dándonos cuenta de que, para obtener grandes beneficios de la red de personas, como los que ya obtenemos, hay que cuidarlas.

    Importante! cuidar a las personas que la forman, unos a otros, cada uno según su carácter y su historia, pero, poco a poco, entre todos, construyendo los rituales y constumbres que hace que pase naturalmente.

    Lo de los contextos, jej, es que si lo hacía como introducción iba a cansar al personal 😉

    Estoy haciendo un gran esfuerzo por explicitar contextos para sentirme más “arropada” en el blog. Porque me voy animando a comentar cosas más profundamente y me voy sintiendo cada vez más en casa. Además quiero hacerlo más sobre la marcha, como relato cotidiano y notas de trabajo y reflexión, no tanto como resultado. Así los fracasos y errores saldrán solos y el blog estará de testigo 🙂

    Eso es bueno pero también peligroso, porque en casa o sobre la marcha a veces dices barbaridades… Quizá por eso a las empresas les cuesta tanto ser “abiertas”, porque, como hemos visto, al contarlo sobre la marcha estás más expuesto.

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