¡Vuelvo al blog!

En un arrebato, porque quería esperar a hacerle algunos cambios. Por ahora he modificado la plantilla para añadir una barra lateral que explicite contextos. Y he “pintado” algunas categorías con otro estilo para diferenciar miniposts y otros (que irán apareciendo) sobre Antropología del Diseño. Todo eso quería afinarlo más y hacer más cosas, pero no he podido…

Unas cuantas cosas me han entretenido: cálculos de presupuesto y bases de precios, consultas, ajustes y presentación de mimbrea, pelearme con una wiki y varios blogs, lavar a mano lo que no quiero estropear, trámites en la Seguridad Social, regatear cálculos de estructuras y comisiones, entender, decidir y debatir opciones de seguros de Responsabilidd Civil, preparar ceviche, inventar sobre la marcha, entender y explicar el modelo de negocio, volver a leer El Señor de los Anillos, traducir conceptos de antropólogos, organizar los procedures, vender!, intentar empezar un proyecto local p2p,… Todo esto ha hecho que el blog ya no esté en mi rutina, poco a poco, ha dejado de ser una de esas cosas que hago sin pensar.

Y aún así vuelvo y empiezo de nuevas a habitar este pequeña maraña en la inmensa red. Y quería hacerlo con un fragmento de ‘Experimentos con uno mismo’ en el que Sloterdijk cita y se apropia de una frase de René Char:

“”Si el hombre no cerrara de vez en cuando los ojos soberanamente, no habría nada que merceciese contemplarse” (…) esto tiene que ver con la dimensión de los pequeños declinares del mundo, esos encuentros cotidianos con la nada de todas las cosas (…) Las imágenes sólo llaman la atención cuando no se las ve durante bastante tiempo. (…) “bastante tiempo” es la medida de los declinares del mundo intermedio. Para la mayoría de los hombres basta una noche de buen sueño, una distracción intelectual, un paseo alrededor de una superficie cuadrada. Después de esto vuelve a valer la pena contemplar las cosas”

Y aunque el fragmento tiene mil interpretaciones posibles, a mí, en este arrebato, me recuerda a aquella frase de Escarlata O’Hara (pensad que me refiero al momento en que acaba de matar al yankee en medio de la miseria de Tara): “Ya lo pensaré mañana”.

2 comments on “Cerrar los ojos soberanamente

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