He encontrado esta historia en el blog de varnelis (la traducción es mía):

Hay una foto de un payo que se tatuó igual que los tatuajes que encontraron en Otzi, alias “el hombre de hielo”, que murió hace más de 5.000 años en los Alpes italianos. Mike Goldstein, el payo de los tatuajes, dijo que las series de diez lineas simples dispuestas en grupos de cuatro, tres y tres sirven para recordarle que no tienes que ser increíblemente importante durante tu vida para ser importante. “Me recuerda que puedo vivir como quiero,” dice en el libro. “No tengo que trabajar en una oficina ni llevar corbata, y seguir las expectativas de nuestra cultura. Puedo caminar por los Alpes y morir en un pantano, y está bien”- Boing Boing (via heterochronia)

Me ha recordado esta entrevista en la que Pedro Almodóvar habla de cómo la cultura pop de los sesenta permitía convertir cualquier cosa en arte, en su caso, fascinado por la figura del ama de casa la convirtió en el objeto central de su arte.

Pedro Almodóvar: Under His Skin from Alison Chernick on Nowness.com.

Se la enseñé hace unas semanas a Jesus Olivares en una conversación sobre cuál podría ser el tema de su Master. Entoces le dije que principalmente hay dos “objetos” en una investigación: los “asuntos teóricos” alrededor de los que quieres hablar y el “tema concreto” sobre el que quieres hablar, que se unen mediante las herramientas metodológicas de investigación. También le dije que es importante escoger “temas paradigmáticos” o “candentes” para tener más impacto, pero entonces me desdije y recordé este video…  Me desdije porque sentía que le estaba diciendo que hiciera justo lo contrario a lo que yo hago: normalmente trabajo alrededor de “asuntos teóricos” que me fascinan, y los confundo con herramientas metodológicas para investigar sobre temas sólo interesantes para mí… Pero me lo paso bien, y ese payo de los tatuajes copiados del “don nadie de hielo” me ha ha hecho pensar que no es una locura, que es más importante lo que tienes que decir que la cosa concreta de la que lo dices.

Sin embargo, sí que sería más divertido si pusiera algo de orden: “asuntos teóricos” como la teoría del actor-red, sobretodo como la explica Tim Ingold (visión antropológica), y el ciborg, sobretodo como lo usa Donna Haraway (conocimientos situados) y la narrativa y emprendizajes ciberpunk  (propositivos and resilientes); usados para hablar sobre la tecnología doméstica. Uniéndolos deberían aparecer las herramientas metodológicas, pero estoy un poco dispersa ahí. Hasta ahora he encontrado el potencial de los tecno-imaginarios (historias y mitos), y estoy deseando trabajar más en el prototipado. Espero descubrir más (y de hecho, me parece que conceptos de Tim Ingold pueden usarse como herramientas metodológicas), sin olvidar que el tema concreto del que hablas conforma las herramientas metodológicas. Kathleen mcHugh lo explica muy bien en su libro American Domesticity:

Una tendencia recurrente en el discurso doméstico producido por mujeres, desde Lydia Child a Chantal Akerman, es usar el Trabajo doméstico como una estrategia, una estética y un método y mi texto no es una excepción.

Y otra cita que remarca la idea de que prevalezca “formalmente” el tema sobre los “asuntos teóricos”:

La teoría es como la ropa interior, debería levarse por dentro no por fuera.

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