Vi la película The man from Earth, un ejercicio narrativo muy interesante que, sin efectos especiales ni tecnologías, consigue emocionar con el modelo clásico de ciencia-ficción de planteamiento de una hipótesis sorprendente cuya verosimilitud se comprueba desde las ciencias físicas, naturales y sociales, y me piqué de nuevo a leer libros de ciencia-ficción. Por mi casa están casi todos los libros de Asimov, por afición de mi padre, y seguí por ahí. Ya había leído El hombre Bicentenario y otros cuentos y algunos me entretuvieron bastante. Pero los de La última pregunta y otros cuentos no me están gustando mucho. Lo que me cansa de Asimov (y que se detecta también en pelis de Spielberg como Inteligencia artificial) es que algunas hipótesis que plantea son interesantes pero, por el transcurso de los acontecimientos, parece que se llega a la conclusión conservadora de que “mejor no vayamos por ahí” porque las consecuencias pueden ser desastrosas para el orden establecido. Un orden que además está centralizado en megacorporaciones o estados centralizados que por esa misma conclusión salen, si no reforzadas, incuestionadas.

Así que me he puesto a leer sobre Cyberpunk aquí y aquí para encotrar nuevos autores de ciencia-ficción. Ya había leído también a Bruce Sterling y a John Varley (uno recomendado por lasindias y otro por Donna Haraway) así que he estado rondado por enlaces y enlaces para ver cuál otro me convencía más. Hasta que he llegado al término Steampunk. ¡Qué descubrimiento! Viendo la página de wikipedia da la impresión que el Steampunk sea Ciberpunk con puntillas de encaje. Esto me parece de por sí bastante atractivo, pero repasando las referencias me encuentro tantas autoras y películas tan queridas que me he puesto a reflexionar sobre qué puede tener el Steampunk que lo caracterice y que a mí me emocione tanto.  Esto sin querer hacer definiciones de géneros literarios porque, desde luego, no soy una experta. Pero como el Steampunk surgió como un chiste para caracterizar algunas novelas, y desde entonces se ha desviado a veces hacia una estética que abandona totalmente lo cibernético, he pensado que podría hacer mi propio “grupo de Steampunk”, con las referencias que a mi me gustan de la ciencia-ficción, al que invito a unirse a cualquiera que eso de “Ciberpunk con puntillas y engranajes” le parezca interesante.

Lo primero es mostrar mis cartas: entre mis referencias Steampunk habrá cosas tan dispares como Mary Poppins, Hayao Miyazaki, La Bruja Novata, Mary Shelley, Bruce Sterling, Donna Haraway, Chitty chitty Bang bang, Tim Burton, John Varley, Adéle, Schuitten y Peters… En casi todos estos no aparece lo cibernético y algunos son bastante infantiles, así que esto podría entenderse como una lista de características que le pediría al ciberpunk para que fuera más interesante. Mi objetivo no es sólo perfilar un estilo narrativo y estético sino hablar de las propuestas que estas historias hacen de mundos alternativos y su relación con la tecnología.

El (mí) Steampunk tiene una actitud más positiva frente a la tecnología que la del Ciberpunk, que se refleja en ambientes “más luminosos”. Muchas de las referencias están ambientados en la era victoriana (steam es vapor) y con una estética más mecánica que digital, más “de cachivache”. Y aquí es donde entra Chitty chitty Bang bang, me encanta esa peli aunque sea bastante infantil y tenga un toque colonial inglés, creo que Caractacus Potts se puede considerar un hacker. En el Steampunk (que me imagino) la tecnología aparece muy accesible, do-it-yourself y aparatosa, de forma que recuerda a proyectos como el Global Village Construction Set, que también cumple la característica de (mí) Steampunk de que aparezca en la trama un lugar recóndito donde todo puede ocurrir, ¿no os parece que sea así el lugar donde la gente de Open Source Ecology construye el Set?

A veces me viene a la cabeza cuando el siglo pasado (el XX) leía las fechas de nacimiento de personajes célebres que empezaban por 1880 o 70 y tal, y pensaba “hace cien años que nacieron”. Los imagino como ” gente  de principios de siglo”, del siglo pasado claro, como nosotros somos ahora “gente de principios del siglo XXI”, aunque nacimos en el s.XX vivimos conscientemente en el s.XXI. Entonces tengo la sensación de difuminarme poco a poco en una fotografía antigua, con una ropa, muebles y textura que no se entenderán en unos años, como les veo ahora a ellas. Me parece que podría haber algo en común entre ellas y nosotras, aunque nos llevemos 100 años, y es las expectativas positivas que tenemos de la tecnología, a pesar de que conozcamos también su lado oscuro como ocurre en Días verdes en Brunei de Sterling, que también incluiría como Steampunk (del que me gusta) porque se desarrolla en un lugar anacrónico respecto a su tiempo y con muchos cachivaches.

Al igual que el Ciberpunk se enmarca en el underground de distopías controladas por transnacionales capitalistas en el futuro cercano, y a diferencia de la ciencia-ficción clásica que sitúa las historias en un futuro lejano y bien organizado, el Steampunk se sitúa en distopías anacrónicas de la época colonial. Un gran porcentaje de obras está ambientado en la época victoriana (época de grandes avances tecnológicos), es decir, cogemos la Inglaterra victoriana y le añadimos un grado de desarrollo tecnológico mucho mayor (manteniendo las puntillas de encaje y las tuercas). Pero no basta con eso, para ser una distopía, y poder llamarse punk, tiene que mostrarse el underground de esa época y el lado oscuro del orden dominante y su relación con la tecnología. Por eso me refiero a Mary Poppins, La Bruja Novata o My Fair Lady (;-). Porque en ambas aparece el underground de la época y la historia la protagonizan personajes “marginados, alejados, solitarios, que viven al margen de la sociedad, generalmente en futuros distópicos donde la vida diaria es impactada por el rápido cambio tecnológico, una atmósfera de información computarizada ubicua y la modificación invasiva del cuerpo humano.”. Bueno, en realidad Mary Poppins y La Bruja Novata se ven impactadas por la magia, y My Fair Lady por la fonética (pero una magia y una fonética muy técnicas y mecánicas) y en los tres faltan los ordenadores, claro.

Sin embargo, se ve como esas técnicas estructuran redes underground e “islas” con distintas estructuras organizativas alternativas a la del imperio sin descartarlas (la Isla de Naboombo, el cuadro dibujado en el suelo, el grupo de niños de Pulgaria, los deshollinadores, las vendedoras del mercado, los feriantes,…). Son parecidas a las que operan en Días verdes en Brunei de Sterling, que hacen que el mundo sea más grande de lo que parece en una realidad globalizada, no en amplitud porque ya está todo descubierto sino en redes de conexión entre personas o en mundo alternativos creados por las personas que conectan esas redes.

Otra característica de (mi) Steampunk es que se dé más importancia en la trama a la relación de la tecnología con los “aspectos menores” de la vida (los cotidianos de los que hablo en este blog). Cocinar, conseguir víveres, limpiar,… Que la tecnología tenga un impacto en la vida cotidiana es un rasgo bastante victoriano y quizá por eso me gustaría hablar de todas las historias fantásticas que se ambientan en esa época. Fue en aquella época cuando la tecnología se incorporó a la vivienda y se dedicó a aumentar el confort. Las tuercas, engranajes y cables entraron a las casas envueltas en molduras y puntillas… Sí, quizá sea eso lo que me ha fascinado del Steampunk, que es una ciencia-ficción de lo cotidiano.

Al infiltrarse en el día a día, la tecnología mecánica lo cambió profundamente y se creó la idea de domesticidad actual, aunque la tecnología eléctrica del día a día de los años 50 también cambió el día a día, la idea de domesticidad sigue siendo la misma desde entonces. La tecnología digital tampoco parece cambiarla mucho (la casa digital sigue siendo la casa Ikea que hereda la idea de domesticidad anterior), pero sus representaciones en el Ciberpunk podrían hacerlo. Los modelos del steampunk aportan algunas pistas: Caractacus Potts es un hacker que cuida a todos los miembros dependientes de su familia, y para ello inventa nuevos aparatos, como la aspiradora, y viven en un taller. Eduardo Manostijeras es un ciborg adoptado en una familia suburbana que modifica la vida de todo el barrio. La bruja novata es soltera y bruja! y también vive en un laboratorio planeando un ejército para acabar con la guerra. Ashitaka y la princesa Mononoke mantienen su relación por separado después de que ella decida seguir viviendo en el bosque, con animales! La casa del amigo de Ponyo puede funcionar off-the-grid y ella vive en un submarino… Aunque estos intentos de otra domesticidad y otras relaciones con la tecnología acaben mal o montando la familia feliz, no cuestionan el desarrollo tecnológico alternativo por desestructar el orden establecido (animales / personas / máquinas – familiar / solitario).

Aunque puede ser decepcionante que tan cerca de 2015 no existan aún los monopatines voladores o que no esté todo lleno de robots, el Ciberpunk más que de predicciones trata del poder y las estructuras organizativas que se esconden detrás de los avances tecnológicos (actuales) como demuestra esta cita de Sterling tan cercana a Haraway y Oncomouse.

Cualquier cosa que se le pueda hacer a una rata se le puede hacer a un humano. Y podemos hacer casi cualquier cosa a las ratas. Es duro pensar en esto, pero es la verdad. Esto no cambiará con cubrirnos los ojos. Esto es cyberpunk.

El Steampunk que he intentado caracterizar acerca estas reflexiones a lo cotidiano y busca referencias en la historia y en mundos paralelos con escenarios menos oscuros. Pero este intento es sólo el principio, para seguir investigando y “madurar” en mis referentes he empezado a leer La Máquina diferencial y he encargado De cuando en cuando, Saturnina de Alison Speeding. A ver qué tal.

4 comments on “Steampunk es al Ciberpunk lo que Chitty Chitty Bang Bang es a Blade Runner

  • Toma enlace a un video, diría yo que candidato a ser steampunk: http://youtu.be/mB_H0d-TxO4

    Por las tecnologías DIY, las energías alternativas, pero fundamentalmente porque construyen lavadoras y batidoras!!!
    Aunque quizás es una imagen más precaria que la del steampunk.

    Yo siento bastantes afinidades con estos tipos de modos de hacer y de estar, aunque no es completa. Me gusta la construcció de alternativas, de autonomía, de diversidad, …pero fundamentalmente me gusta la experimentación con lo propio cotidiano,y dar posibilidad a lo absurdo, que de esta manera ensancha nuestra realidad y nos hacemos más conscientes y dueños de ella (de nuestra cotidianeidad).
    Pero no sé muy bien cual sería mi movimiento punk, en caso de que sea lo punk con lo que me identifique o con lo que me motive a hacer. Cuando lo punk se transforma en algo así como “ir de alternativo perverso y listillo”, deja de interesarme por completo.
    En fin, que me da mucho que pensar tu post, y que seguimos!

  • Después de leer este post, escrito por una gran creadora de realidades alternativas, he comenzado a hiperenlazarme hasta volver a los orígenes con algunas de mis manga favoritos (Akira, Appleseed, Elfen Lied). En muchas de ellas hay un amplio abanico de géneros y tramas dentro de la ciencia ficción clásica mezclada con fantasía y aventura épica, ciberpunk y steampunk, y algunos de ellos ya los has comentado en el post (Miyazaki, Ghost in the Shell, etc.). Encontramos series de pequeños episodios como Blame!(http://www.youtube.com/watch?v=-2cYhuRL5uE), de trama difícil de intuir pero con un grafismo impresionante, que transcurre en una oscura megaestructura (http://www.youtube.com/watch?v=KHoXnfpz-rk), la NetSphere, en el que la tecnología se ha hiperdesarrollado y es hostil al ser humano. (http://es.wikipedia.org/wiki/BLAME!)
    Me gusta la idea de mayor luminosidad, y me gustaría ser del grupo Steampunk aún con ejemplos como este :), pero también me gusta la idea de definir los escenarios y las máquinas con una estética particular, específica, propia de un proyecto.
    También me he animado a comenzar a ver Fullmetal Alchemist, (http://es.wikipedia.org/wiki/Fullmetal_Alchemist) una serie que siempre le he tenido ganas y que, sea para el master o por puro gusto, te animo a que le eches un vistazo. Transcurre en una distopia en la época Post-Revolución Industrial y en este caso la alquimia es la tecnología en torno a la que gira la trama, desvelando poco a poco sus propiedades y leyes… ¡aunque le faltan maquinitas!
    ¡enhorabuena por el post! enriquece mentes…

  • Hola chicos, gracias primero por leer, porque se me fue la mano… y muchas, por comentar y pasarme esas referencias. Me he entretenido un rato.

    María, en el Ciberpunk como movimiento literario “el punk de ciberpunk no tiene que ver con los punks británicos de los 70, de los que no se reconoce continuador, sino con los punks de la Gran Depresión norteamericana de los 30, parados que se habían quedado sin hogar y que se colaban en los trenes viviendo a salto de mata por todo el país recorriendo y parasitando la red ferroviaria. ”
    http://lasindias.net/indianopedia/Ciberpunk_(movimiento_literario)
    Por eso, el video que envías tiene todo el sentido, ahora parece que también nos viene una depresión, no sé si muy grande, pero lo suficiente para que la construcción de alternativas y autonomía sea muy importante. Además a mi me encanta justo por lo que dices, son alternativas desde lo doméstico!

    Alfonso, madre mía, cuantos links (y piropos). Ojalá tuviera una maquinita de parar el tiempo para los demás mientras yo leo y miro todas esas pelis. O una voz interna con autoridad que me encauzara cuando me disperso…

    Quizá podamos tomarnos en serio lo del grupo de “Patapunk” o como lo llamemos e ir recopilando ejemplos y, porqué no, animándonos a escribir!

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